viernes, 7 de junio de 2013

EL CUADERNO VERDE de JOSÉ (PEPE) GORDON, SU COLUMNA EN REFORMA.




EL CUADERNO VERDE



Encantador de ballenas



Reforma


(19-Jul-2013).-


En 1970, el flautista había cambiado de residencia. Vivía ahora en Victoria, la capital de la provincia canadiense de Columbia Británica. Conoce entonces a un vecino que era dueño de un acuario que tenía dos orcas. Esta amistad lo conduce a un experimento que jamás había soñado.

Un investigador está tratando de medir la inteligencia de las ballenas asesinas. Le interesa saber cómo responden a la música. Hay que imaginar a Paul Horn, uno de los jazzistas más destacados en la escena mundial, tocando la flauta en el acuario para ver si eso constituye una forma de comunicación con una criatura de ocho metros de largo y más de seis toneladas de peso.

Horn está con los entrenadores de las orcas en la plataforma en donde las alimentan. Éstas se mueven de un lado a otro. Uno de los expertos sugiere que en cuanto una de ellas se acerque, comience a tocar la flauta y cuando se aleje, pare la música.

No es una investigación muy rigurosa, sin embargo, poco a poco se abre el encantamiento del arte, las orcas empiezan a quedarse un poco más de tiempo para escuchar la música. En el libro Una sinfonía de silencio (George A. Ellis, CreateSpace, 2012), Paul Horn plantea que el efecto producido no tan solo se dio en ellas. Narra el proceso que vivió internamente:



"Me afectó a mí también porque cuando tocaba música para las ballenas mi cabeza estaba en un lugar distinto. No estaba ya pensando en términos musicales; tocar la flauta era mi forma de comunicarles sentimientos. Sabía que estábamos conversando mediante el sonido de la música". Es la misma forma con la que Paul Horn ha comunicado las atmósferas internas más sutiles en obras como Dentro del Taj Mahal y Visiones. Recuerdo la emoción de descubrir la música de Horn gracias a una reseña crítica de la revista Plural que dirigía Octavio Paz en los setenta.

Paul Horn, quien también toca el piano, el clarinete y el saxofón, y se formó con talentos del tamaño de Duke Ellington, dice que al comunicarse con las ballenas asesinas, lo que está en juego es el arte de la improvisación que reaparece en la música de jazz en el siglo 20. Horn señala que en los tiempos de Bach y Mozart, la improvisación estaba muy viva. Sin embargo, de alguna forma se secó. Los músicos dejaron de incluirla en sus presentaciones pero sigue siendo esencial ya que implica la libertad de comunicar un nivel no verbal de sentimientos delicados.

Un ejemplo de ello le sucedió a Horn después en Vancouver. Fue invitado a un acuario en donde una orca llamada Haida enfrentaba una situación desesperada. Su compañero Chimo había muerto. Por varios días flotaba en el acuario, tendida e indiferente. Rechazaba su dieta diaria de 46 kilos de arenque fresco. Haida se ocultaba bajo el agua en duelo por su pareja.

¿Puede suceder algo así? Paul Horn comenta: "A pesar de su tamaño, son criaturas muy gentiles e inteligentes. Es por eso que sabía que tenía que tratar a la deprimida Haida como si fuera un ser humano afligido".

El flautista cuenta su experiencia: "El primer día traté de comunicarme con un poco de música de Bach. La ballena seguía vagabundeando con tristeza. Entonces empecé a improvisar con una especie de alegre música de danza irlandesa. Eso hizo el truco. Haida batió su aleta. Para ser acariciada, levantó su nariz hasta la plataforma de alimentación en donde yo estaba parado. Entonces se puso a vocalizar en respuesta a mi música. Tenía un fantástico tono alto -llegaba hasta 200 Hertz- y la voz de su canto era suave. Se podría decir que formábamos un dueto muy alegre".

La publicación Midnight Magazine reportaba en 1973 que Haida había vuelto a la vitalidad. En un hermoso giro de esta historia, una mañana le pusieron una grabación de su dueto con Horn. La reacción: Haida gruñó y empezó a salpicar el agua juguetonamente con su aleta. El flautista había logrado una vez más el misterioso arte de encantamiento que genera la música.





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EL CUADERNO VERDE





Esmirna en llamas
Por José Gordon



En el libro Amor y exilio, el novelista Bashevis Singer habla de la extrañeza de encontrarse en una ciudad que jamás volverá a ver. En este caso se trata de la Varsovia de 1935 que ya le parecía una ciudad extranjera: "Apenas reconocía las tiendas, los edificios, los tranvías. Recordé unas frases de la Guemará: 'Lo que está a punto de ser quemado es como si ya estuviera quemado', y pensé, parafraseándolas, que lo que uno está a punto de abandonar es como si ya lo hubiese abandonado".

Esta es la sensación que retrata el libro de Homero Aridjis, Esmirna en llamas en donde atestigua desde la literatura, la tragedia de un ex capitán del ejército griego llamado Nicias -como el padre del poeta-. El superviviente de la catástrofe de Asia Menor en 1922 se sentía dos hombres: "Uno que andaba por la ciudad actual y otro que se recordaba en la ciudad pasada; uno que se demoraba en situaciones irrecuperables y otro que trataba de encontrar una salida en un presente cerrado".

Antes de que Esmirna quede envuelto por las llamas ya está incendiado en la memoria de Nicias en donde mito e historia se entrelazan. En busca de un amor perdido, Nicias trata de encontrar a Eurídice quien había sido su compañera en los años escolares. Esmirna tiene la forma de su rostro. Ella alguna vez le dijo: "Me he cubierto con un manto hecho con retazos de viejas mitologías". Esos mitos ya advierten la tragedia: "Cubierta con estos prestigios avanzo descalza hacia el asesino armado hasta los dientes que me acecha en la próxima esquina".

La relación de Grecia con la mitología es tal que poetas como Kavafis siguen intuyendo la presencia de dioses que aletean sobre las colinas del paisaje moderno. Incluso científicos de esta cultura, como George Zarkadakis, siguen soñando con figuras míticas. Me dijo: "Detrás de mi entendimiento sobre el mundo hay varias fuerzas en contienda queriendo gobernar el orden del universo que no se da por sentado. Siempre está en un peligroso borde: Si los dioses no luchan bien contra los titanes, por ejemplo, prevalece el caos... El universo realmente no está en orden. En ese sentido, la mitología griega acertó al predecir un futuro impredecible".

Aridjis advierte ese principio que hace que los dioses no cumplan. Nos abandonan cuando los necesitábamos.

Esmirna en llamas es un homenaje y una exploración del laberinto de la identidad de la cultura griega. Cuando en medio de las matanzas, Nicias se refugia en el panteón, los planos del sueño y la realidad, de la vida y la muerte, se funden de una manera alucinante: en una tumba destruida por los turcos, rodeado por sepulturas abiertas y cadáveres desenterrados, ve cómo salen las almas de los muertos, cómo van y vienen del lago del olvido al lago de la memoria y viceversa.

El ojo de Aridjis está atento a los signos que marcan a esta historia: observa el deterioro de las higueras al igual que a una niña turca con sonrisa griega. ¿Qué quiere decir la sonrisa griega? ¿Es una sonrisa universal que a pesar de todo pertenece a la inocencia y la esperanza?

Por el lado del registro histórico Homero narra el Guernica de Esmirna, el horror, la violación de mujeres con pechos cortados. El fuego del terror lo consume todo, desacraliza a los dioses, quema árboles hasta las raíces. Los culpables tienen nombre y apellido: Dejemal Pasha, el jefe del departamento de policía turco; Mustafa Kemal, presidente de la Gran Asamblea Nacional Turca. Son los vampiros de otros mitos que han sembrado la tragedia, ebrios de muerte. Aridjis retrata la cobardía de un general griego con "piernas de vidrio" que huye de su responsabilidad, también la indiferencia de los navíos aliados impávidos ante las masacres, ante una masa sólida de humanidad desesperada que quería huir de Esmirna.

Ante la historia de una terrible infamia, Homero Aridjis apela al tribunal de la memoria en donde se asoma una trágica y conmovedora justicia poética.


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Fecha de publicación: 5 Jul. 13








Job revisitado

Por

José Gordon


(21-Jun-2013)

En el dolor de un hombre solitario encarna toda la injusticia y desgracia del mundo. Se llama Job. En él piensa un joven solitario que siente que él mismo es Job. Viaja en un tren en las afuera de París. Recién ha terminado la Segunda Guerra Mundial. Todo su mundo se ha desvanecido en las cenizas del Holocausto. Un hombre llamado Shushani lo aborda. El joven Elie Wiesel se inquieta ante la mirada de ese vagabundo que resulta un erudito. Charlan sobre Job. Al bajar del tren, Wiesel va a dar una plática a jóvenes refugiados, sobre el personaje bíblico que no es judío pero que está ligado con el dilema de su alma, su cultura, su memoria. ¿Qué sabes de Job?, le pregunta burlonamente Shushani. Cuando el extraño diserta sobre el tema, Wiesel se da cuenta de que apenas entiende lo que Job significa. Shushani se vuelve su maestro.

Años más tarde, Wiesel describe a Job de una manera puntual. No pertenece al pasado. Es nuestro contemporáneo. Dice Wiesel: "Conocemos su historia ya que la hemos vivido. En tiempos de tensión regresamos a sus palabras para expresar nuestra indignación, rebeldía o resignación. Job pertenece a nuestro paisaje más íntimo, la parte más vulnerable de nuestro pasado".



La historia de Job ha inquietado a innumerables narradores. Uno de ellos, José María Pérez Gay, se conmueve con el relato de Job, del escritor Joseph Roth. Traduce la novela. En el prólogo al libro Pérez Gay se asombra al atestiguar la forma en que Job cruza los tiempos: "No sabemos cómo, pero vemos personajes bíblicos desfilar ante nuestros ojos, que caminan por Nueva York en pleno siglo XX".

Se trata de migrantes del mundo europeo, de la Galicia polaca, en donde un pobre maestro llamado Mendel Singer (el Job de Roth) y su familia viven una desgracia. En medio de las condiciones de vida más difíciles, tiene un hijo (Menuchim) que nace enfermo. Apenas puede apoyar los pies como un ser humano. Desesperada, la esposa de Mendel visita a un rabino de un pueblo lejano que tiene fama de ser milagroso. El rabino hace una profecía: "¡El dolor lo hará sabio, la fealdad lo hará bondadoso, la amargura lo hará dulce y la enfermedad lo hará fuerte!".

El tiempo pasa y la bendición no se cumple. Los males se multiplican. Mendel ve crecer en su corazón las llamas blancuzcas de la rebeldía. Los milagros existían en los tiempos antiguos. Desde entonces ya no se producen.

Entonces se da la posibilidad de escapar de ese mundo maldito y viajar a Estados Unidos para que se salve al menos parte de la familia. En la mujer de Mendel resuenan las palabras del rabino: "No abandones a tu hijo; quédate a su lado como si fuera un niño sano". Han pasado muchos años y el milagro no ocurre. Deciden dejar atrás a su hijo inválido al cuidado de unos vecinos.

En Nueva York las desdichas continúan. Cuando están pensando en traer de Europa al hijo enfermo, estalla la guerra. Golpe a golpe, las tragedias arrebatan a Mendel su familia hasta dejarlo solo. Es un viejo que sueña con Menuchim y sabe que la felicidad es un vestido prestado. ¿De qué sirve el ejemplo de Job?

La añoranza y el dolor del mundo perdido aumentan todavía más. Mendel recibe noticias de su hijo Menuchim. Alexei Kossak, un joven compositor y director de orquesta, considerado un genio, busca a Mendel. Es paisano del mismo pueblo polaco. Le cuenta al viejo una gran coincidencia: su padre, como Mendel, también era maestro. Entonces viene la revelación de Joseph Roth: ¡Alexei es Menuchim! Cuando ya no esperaba nada, Mendel ve cómo se cumple la profecía: "¡El dolor lo hará sabio, la fealdad lo hará bondadoso, la amargura lo hará dulce y la enfermedad lo hará fuerte!"



La novela es el lugar del deseo y la redención, el lugar donde podemos imaginar el milagro y la compasión a la que no se atreve el mismo Dios. De ese tamaño es la piedad de Joseph Roth. Sucede entonces algo muy extraño: el mundo es más amplio y en cierta forma se redime con un escritor de esa grandeza.


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A golpe de deseo
Por José Gordon

Hace veinte años, José María Pérez Gay me planteó con entusiasmo su visión de lo que sería Canal 22: un espacio cosmopolita, plural, con las ventanas abiertas a lo mejor de la cultura mexicana, con las más arriesgadas series de la producción internacional: el Mahabharata de Peter Brook; las novelas de Charles Dickens; una conversación con Milan Kundera; obras de teatro de Shakespeare; la mirada de Picasso; la serie Shoah, de Claude Lanzmann. En sus ojos brillaba la pasión y el sueño, el deseo de compartir un mundo.

Ese es un rasgo que lo distinguió. Se adelantaba a lo que iba a pasar. Su capacidad de novelar no se quedaba limitada a la página escrita. Imaginaba el futuro y lo narraba como si ya existiera en el presente. Hoy me hace recordar lo que ocurrió con el escritor Elie Wiesel cuando en 1954 viajaba en barco a la India. Conoció a un joven que le dijo que tenía ya un amigo si necesitaba algo al llegar a Bombay. Le dio a Wiesel una tarjeta de presentación que decía: "Futuro médico". Eso es lo que pasaba con Pérez Gay. Él ya narraba el futuro Canal 22 aunque todavía no existía del todo.

Sus conversaciones eran fascinantes porque, además de los diversos y eruditos mapas intelectuales y artísticos que tejía, se gobernaban por la eficacia de un buen relato. Fabulaba, le interesaba lo literariamente brillante más que lo tediosamente correcto. Era novelista de tiempo completo. El arte se entreveraba con la realidad cotidiana a golpe de deseo. Tal vez por ello escribió ya casi al final de sus días: "Ninguna alucinación me ha inquietado, y me inquieta, tanto como la de confundir todas las voces, todos los textos, todo lo vivido".

Extrañamente, la realidad tarde o temprano respondía de maneras sorprendentes a lo que imaginaba. Eso pasó, por ejemplo, con la serie Shoah. En 1993, Me hablaba de la importancia de que en los tiempos del revisionismo histórico sobre el holocausto en la Segunda Guerra Mundial, el público mexicano pudiera ver por televisión una obra de arte del tamaño del Guernica de Picasso. Sin embargo, en esos días eso se quedó en deseo. En 1997, cuando Lanzmann vino a México tuve la oportunidad de entrevistarlo. Me di cuenta de que conseguir la serie era más que factible. Le hablé a Pérez Gay. Me dijo: "Tienes la autorización de negociarlo en mi nombre en este mismo momento". Después de cerrar el trato, en la tarde nos reunimos con Lanzmann en la oficina de Pérez Gay. No se me olvida su sonrisa. Le brillaban los ojos de emoción y alegría. Cuando se fue Lanzmann me dijo: "¿Te das cuenta lo que podemos tener en la televisión mexicana?".

Cuando entrevisté a George Steiner salió corriendo de las oficinas que tenía en Tlalpan, cerca del Viaducto. Vio la conversación en las salas de edición de Canal 22 en los estudios Churubusco. Sus cabellos blancos no podían disimular su entusiasmo infantil: "¿Te das cuenta? ¿Te das cuenta?". En el Canal que imaginaba -a pesar de ser precario en recursos- convivían programas especiales de Octavio Paz y conversaciones con Jorge Semprún, la inteligencia de George Steiner y el talento plástico de Francisco Toledo, la creatividad de Carlos Fuentes y el mundo de Julio Cortázar.

Pérez Gay estaba siempre atento a la belleza y a la imaginación excepcional, como si estuviera buscando un milagro. Por eso no me extraña que la novela Job de Joseph Roth lo hubiera tocado tan a fondo. Él la tradujo y prologó en 2001. Es la historia de una redención aparentemente imposible: ¿Qué podemos hacer ante la injusticia y el daño que nos hacemos unos a otros?

De pronto aparece un narrador que a golpe de deseo nos marca otras posibilidades tanto en la ficción como en la realidad. Ese es tal vez el milagro que buscó siempre Pérez Gay, un arte de la vida que sugiere las orillas de la eternidad y la memoria.







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Fecha de publicación: 7 Jun. 13

jueves, 23 de mayo de 2013

FALLECIÓ GEORGES MOUSTAKI




NO SÓLO FRANCIA LO LLORA



París.- Francia llora hoy la muerte del cantautor Georges Moustaki, artista de origen griego nacido en Alejandría que se convirtió en una de las grandes plumas de la "chanson française" , convirtiendo el idioma de Victor Hugo en su vehículo de libertad universal.

Moustaki, viajero de verbo libre y comprometido, amante de la vida y de sus placeres, falleció hoy, a los 79 años, en Niza, a orillas del Mediterráneo que le vio nacer.

La enfermedad pulmonar incurable que se lo llevó, le había apartado de los escenarios en 2009, tras un último concierto en el Palacio de la Música de Barcelona.

El presidente de Francia, François Hollande, le recordó como un "inmenso artista cuyas canciones populares y comprometidas han marcado a varias generaciones de franceses" .

"Letrista excepcional, inspiró a algunos de los cantantes más importantes de la segunda mitad del siglo XX como Edith Piaf, Yves Montand, Barbara o Serge Reggiani" , agregó el jefe del Estado que acogió a Moustaki, un cantante que "reivindicaba la riqueza de sus orígenes marcados por Europa y por el Mediterráneo" .

El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, trazó, en un comunicado, parte de la biografía de un "viajero infatigable (...) letrista, compositor e intérprete con un talento, una precisión y una sensibilidad constante" .

"Nacido en el crisol cultural que fue la ciudad de Alejandría, llegó a París a los 17 años, donde su encuentro con Georges Brassens y Edith Piaf fue determinante. Del texto comprometido a la poesía más refinada de 'Milord' o 'Métèque', Georges Moustaki abrazó todas los oficios de la canción" , declaró el jefe del Ejecutivo francés.

Entre quienes lanzaron una última mirada a la vida de Moustaki, pupilo de Brassens y amante de Piaf, se cuenta la cantante Juliette Gréco, a la que se conoce como "la musa de los existencialistas" , quien lamentó en los micrófonos de "RTL" la pérdida de "un hombre absolutamente exquisito" .

"Era un hombre refinado y elegante que tenía una dulzura infinita y, además, talento. Era como todos los poetas, alguien un poco diferente. Las diferencias siempre hacen el talento" , comentó Gréco.

La ministra francesa de Cultura, Aurelie Filippetti, aseguró en Twitter que estaba sumida en "una inmensa tristeza".

"Un artista comprometido con valores humanistas, un gran poeta" , escribió Filippetti en la misma red social en la que la carismática ministra de Justicia, Christiane Taubira, le envió un último adiós.

"Insaciable extranjero, a partir de ahora te ves como un 'impalpable grano de arena en el viento'. Un saludo, 'Milord'" , firmó Taubira.

La ciudad de París, en cuya Île Saint-Louis bañada por el Sena vivió Moustaki durante más de cuarenta años salpicados de viajes, también derramó una lágrima por el poeta a través de su alcalde, Bertrand Delanoë, quien subrayó que el cantautor "le ha dejado a la 'chanson française' músicas y textos inolvidables, interpretados por unavoz dulce y cálida" .

"Ciudadano del mundo prendado de la libertad, rebelde, indefectible hasta sus últimos días, ese al que le gustaba llamarse a sí mismo 'Le Métèque' y que no temía afirmar que el 'hombre desciende de los sueños', será para todos el símbolo generoso del artista comprometido" , escribió en un comunicado.

Más a la izquierda, Philippe Poutou, el que fuera candidato presidencial del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) al que votó Moustaki, se despidió dejando constancia del compromiso del artista, del que guarda "el combate político y el lado rebelde y contestatario contra un sistema económico, contra sociedades de opresión" .

La Sociedad francesa de Autores, Compositores y Editores de Música (SACEM) ensalzó la calidad de "embajador de la francofonía" de alguien que escribió "varias de las páginas más hermosas de nuestro repertorio y de nuestro patrimonio, nacional e internacional" .

Su obra "multiforme" , como destacó el presidente de la Asamblea Nacional francesa, Claude Bartolone, permanecerá en la historia de la música como un trabajo "universal y atemporal" .


"Tenemos toda la vida para divertirnos" , apostilló el presidente del Senado, Jean-Pierre Bel, tomando prestada una de las frases de ese extranjero universal que se definía como "un ciudadano de la lengua francesa" .

La fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz es Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades




La fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz (Connecticut, 1949), quien consiguió que John Lennon apareciera desnudo, en posición fetal junto a Yoko Ono, horas antes de ser asesinado, ha ganado hoy el premio Príncipe de Asturias de Comunicación yHumanidades. Considerada como la fotógrafa viva más importante del momento y la mejor pagada, a lo largo de su carrera ha retratado a mitos como Mick Jagger, Michael Jackson, Bob Dylan o Bruce Springsteen, para los que realizó algunas de sus portadas más emblemáticas.

La tercera hija del matrimonio judío compuesto por Samuel Leibovitz, un teniente coronel de las Fuerzas Armadas, y Marilyn Heit Leibovitz, una instructora de danza contemporánea fue la primera estadounidense que retrata a la reina Isabel II en 2007. Fotógrafa oficial de las revistas Vanity Fair, Rolling Stone y Vogue, su primer gran encargo llegó en 1975 cuando se le consignó documentar la gira musical Rolling Stones Tour of the Americas '75 que el grupo británico The Rolling Stones realizó en Estados Unidos y Canadá, para la revista de nombre homónimo.

El jurado, presidido por el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha ha destacado que la estadounidense ha sido "una de las dinamizadoras del fotoperiodismo mundial y es una de las fotógrafas más respetadas en Europa y América".

También convenció a Demi Moore para que posara desnuda y embarazada de siete meses. Metió a Whoopi Goldberg en una bañera llena de leche, dejando ver sólo su rostro y sus extremidades. Al artista búlgaro Christo le envolvió en tela en un homenaje a sus grandilocuentes instalaciones artísticas. Captó al político ruso Mijaíl Gorbachov sentado dentro de un automóvil con los restos del Muro de Berlín. El cantante Sting se dejó cubrir de barro en el desierto, mimetizándose con el paisaje.

Además de su trabajo con personajes conocidos, Leibovitz ha practicado la fotografía documental y de paisajes, contratada por la editorial Condé Nast Publications desde 1993, como dan cuenta la serie que realizó en Sarajevo en 1990, la campaña para la elección como senadora de Hillary Clinton o cuando inmortalizó el gabinete de George W. Bush, poco después del 11-S. "Tras una etapa como reportera que finalizó en la Guerra del Líbano, ha firmado decenas de portadas de las revistas más prestigiosas y se ha consagrado con instantáneas y retratos que reflejan una época de la política, la literatura, el cine, la música y el deporte a través de sus protagonistas", ha señalado el jurado.

Madre de tres tres hijas, la primera fue fruto de un donante de esperma, y las gemelas, concebidas por una madre de alquiler, Leibovitz mantuvo una relación romántica durante más de una década con la prestigiosa escritora y ensayista Susan Sontag, a quien conoció en 1988. La fotógrafa acompañó a la intelectual hasta los últimos momentos de su vida y atestiguó la grave enfermedad que le acusó la muerte en diciembre de 2004. El posterior fallecimiento de su padre ejerció de acicate para que Leibovitz rebuscara en viejas cajas su colección privada que mostraría después en la exposición que recorrió el mundo, Vida de una fotógrafa: 1990-2005.

En 2009, tras un año de lucha, Annie Leibovitz llegó a un acuerdo con la empresa Arts Capital Group (ACG) con la que tenía una deuda de 16,76 millones de euros, mediante el cual recuperó el control de su obra. La fotógrafa pidió esta cantidad a la entidad financiera para cubrir otras deudas usando como aval sus dos casas y los derechos de autor de su extensa y célebre obra fotográfica. ACG retiró las acciones legales que había emprendido para recuperar el dinero.

Los otros candidatos

Annie Leibovitz competía en esta ocasión con la agencia de fotografía Magnum y la periodista inglesa Christiane Amanpour. Magnum es una cooperativa fotográfica fundada en 1947 por Robert Capa que ha contado entre sus filas con muchos de los mejores fotógrafos de la historia y que ya ha sido finalista de este premio Príncipe en numerosas ediciones, entre ellas, las tres últimas.

Chistiane Amanpour (Londres, 1958) es una periodista de padre iraní y madre inglesa que ha desarrollado su carrera como presentadora y reportera en el ámbito de la televisión, especialmente para la CNN y ABC News.

Los 13 miembros del jurado seleccionaron a estos tres finalistas entre los 18 candidatos que optaban al Premio de Comunicación y Humanidades. Este galardón es el tercero de los ocho premios que convoca anualmente la Fundación Príncipe de Asturias en fallarse, tras los galardones de las Artes y de las Ciencias Sociales concedidos al cineasta austríaco Michael Haneke y a la socióloga holandesa Saskia Sassen.


Los premios Príncipe de Asturias, que este año llegan a su trigésimo tercera edición, están dotados, cada uno de ellos, con una escultura de Joan Miró -símbolo representativo del galardón-, 50.000 euros, un diploma y una insignia.

Visita sin tardanza:  http://bit.ly/10nyfCO
Así como su BLOG: http://annieleibowitzgallery.blogspot.mx/



martes, 14 de mayo de 2013

EDILBERTO ALDÁN REÚNE EN ESTA EDICIÓN PREMIADA* (PREMIO DE CUENTO CORTO AGUSTIN MONSREAL) SUS "FULGORES BREVES DE LARGO INSOMNIO" EDITORIAL FICTICIA



Cuatro fulgores

designio
Al entrar al Paraíso te arrancarán los párpados. Es voluntad de Dios que la perfección de su obra sea contemplada eternamente.

condena
La obsesión por saber era tal que no le importaba quedarse ciego. Esa mirada febril fue la que convenció al ángel que era un fuego en medio de la zarza que no se consumía. El ángel le permitió el paso.
Ante Dios, no cubrió su rostro, no tenía miedo de mirar. Le fue dado observar la tierra y el tiempo infinito, a las bestias y su corazón paciente, a los hombres y todas sus almas. Se retiró saciado, sin pestañear, dispuesto al castigo.
No sintió cambio alguno, no llegó la muerte, tampoco el lento crepúsculo amarillo, no se convirtió en sal. Lentamente comprendió: el mundo palidecía ante el recuerdo de lo observado en los ojos de Dios.

ciclo
Del momento final esperaba el torrente de imágenes que resumiría su vida, una fugaz selección de las horas intensas y los seres queridos. Le sorprendió que fuera una sola escena perfecta, la de su recuerdo más feliz.
Setenta veces siete se abandonó al placer de la contemplación. Nada sucedía, excepto la visión cíclica de ese momento único al que comenzó a cuestionar, al que miraba ya con ojo crítico.
Hastiado, comprendió, la repetición infinita de la imagen era apenas el principio, le había sido negada la entrada al cielo.

voz
Ahora es mi turno. Le entrego un muerto por cada ocasión en que desestimó mis llamados, la cabeza de un enemigo por las veces que pedí su ayuda y me devolvió silencio.
Cabalgo entre hileras descompuestas de hombres sin valor que intentan huir de mi espada, que oscila apenas entre un golpe mortal y otro, que no se detiene ante los gritos de clemencia.
Una voz ocurre en mi cabeza y ruega que no siga, que me detenga. No la atiendo. Esta es mi ofrenda, que Dios sienta lo mismo que yo cuando le rezaba.


Estos cuentos forman parte de fulgores breves de largo insomnio, libro ganador del Premio Nacional de Cuento Corto Agustín Monsreal, de la Bienal Nacional de Literatura Yucatán 2010-2011.





Sobre el autor:



Edilberto Aldán. Ciudad de México, octubre de 1970. Ha sido burócrata, reportero, corrector, amante, editor, novio, coordinador de talleres literarios, esposo, promotor cultural, incluso vendedor de closets; su verdadera vocación es la de lector. Estudió en la Escuela de Escritores de la SOGEM. Autor de los libros Viejos fantasmas con nombre (Premio Nacional de Literatura Joven Salvador Gallardo Dávalos. ICA, 2002) y rápidas variaciones de naturaleza desconocida (Certamen Internacional de Literatura Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz. Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, 2010). En La Jornada Aguascalientes es editor del suplemento cultural guardagujas y publica semanalmente la columna Perdón por intolerarlos y conduce el programa de televisión En Voz Alta. El Análisis. Le gusta contar mentiras.

lunes, 13 de mayo de 2013

DROR MOREH Y THE GATEKEEPERS, SI ESTO NO ES AUTOCRÍTICA Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN, NO ENCUENTRO QUE SÍ LO PUEDA SER.


El primer ministro [Benjamín Netanyahu] dice que no la ha visto y que no piensa verla



Dror Moreh: “Desde el 67, Israel camina hacia el desastre”
El israelí presenta en Documenta Madrid 'The Gatekeepers', con el que fue candidato al Oscar
ANA CARBAJOSA Madrid     10 MAY 2013



Al final, The Gatekeepers no ganó un Oscar, pero sí se ha ido ganando poco a poco a los espectadores, hasta convertirse en la tercera película israelí más taquillera de la historia en Estados Unidos. El dato sorprende, si se tiene en cuenta que se trata de un documental tirando a deprimente y rodado sin excesivos fuegos de artificio. Una habitación, una silla, imágenes de archivo y hasta seis entrevistados que se asoman a la cámara de Dror Moreh. La clave está en la identidad de los entrevistados y en su excepcional entrega al proyecto que logra el director. Los que hablan ante la cámara son los seis jefes de los servicios secretos internos israelíes vivos, los mismos que han ordenado asesinatos selectivos e interrogatorios inhumanos a los palestinos y que han convertido Cisjordania en un lugar infernal. La suma de confesiones de estos hombres maduros se convierte en una radiografía perfecta de la ocupación israelí desde 1967 y en un lúcido recorrido por la historia reciente del Estado judío.
En la película no hay propaganda, ni eslóganes políticos, ni denuncias que valgan. Hay hechos y testimonios. El resultado es cristalino: un alegato en contra de la ocupación a los palestinos y la convicción de que Israel ha elegido el camino equivocado si lo que busca es la paz. De que puede que el gigante militar de Oriente Próximo sea capaz de ganar una y mil batallas, pero que como dice uno de los protagonistas de la película, es incapaz de ganar la guerra y mucho menos la paz.
Moreh pasó por Madrid, donde The Gatekeepers se proyectó en el festival Documenta Madrid y conversó con este diario. Dice que después de rodar 72 horas de entrevistas con los jefes de los servicios secretos y de ver miles de horas de imágenes de archivo sobre la historia de su país se ha convertido en una persona más pesimista; tanto que está pensando emigrar de Israel, en un intento de dejar atrás un conflicto al que no le ve solución posible si de los actuales gobernantes depende.
Pregunta. Recuerdo el estreno de su película en la filmoteca de Jerusalén. David Grossman, políticos, militares. La élite del país estaba en aquella sala que se quedó muda cuando al final aparecieron los títulos de crédito. Alguno incluso lloraba. Daba la sensación de que aquello se convirtió en una sesión catártica. ¿Era ese el objetivo principal de su película?
Respuesta. Sí. En Israel, estamos sometidos a titulares terribles a diario. Si quieres cambiar algo, tienes que desatar un terremoto y solo los jefes del Shin Bet, los servicios secretos podían hacerlo. Ellos son los que mejor conocen el conflicto israelo-palestino y las consecuencias para los dos bandos. A ellos se les escucha. Cuando ellos dicen “no a la ocupación”, eso supone un dilema para el centro-derecha, porque esos seis hombres son los que han ordenado asesinatos selectivos y torturas a los detenidos. Ahora son ellos los que dicen que eso no sirve, que hay que cambiar de estrategia.
P. ¿Cómo consiguió que los jefes de los servicios secretos se abrieran y le confesaran sus pecados?
R. Primero decidí que las entrevistas tenían que desarrollarse en su terreno para que se sintieran cómodos. Unos eligieron su casa y otros la oficina. Había leído muchísimo y me había preparado una montaña de preguntas, pero decidí no interrogarles. Dejé que fueran ellos los que dirigieran la conversación y así fueron hablando durante horas. Cada sesión duraba tres o cuatro horas. En total fueron unas 75 horas sentado con ellos. Yo creo en las entrevistas largas.
P. A veces pensamos que los dirigentes toman decisiones porque no son conscientes de las consecuencias que tienen sobre la gente. En la película sorprende el grado de conocimiento del sufrimiento de los palestinos por parte de los jefes del espionaje.
R. Claro, porque conocen a la perfección el terreno. Han sido agentes que han crecido profesionalmente en las cloacas de los campos de refugiados palestinos.
P. ¿Por qué se escucha con tanta atención a los militares en Israel?
R. Porque la gente está harta de los políticos. A los militares se les considera profesionales, técnicos.
P. ¿Qué ha aprendido después de escuchar a estos hombres y de ver tantas de imágenes?
R. Los tres investigadores que trabajaron conmigo quieren ahora irse de Israel. Yo también me lo estoy pensando. Cuando te expones a miles de horas de imágenes, resulta muy deprimente darse cuenta de cuantas oportunidades hemos perdido. No hemos aprendido de nuestros errores. El Estado de Israel ha cometido los mismos errores una y otra vez. Yo era mucho más optimista antes de hacer la película. Ahora conozco de cerca la incompetencia de los líderes israelíes. Les ha venido grande su trabajo. Soy más pesimista y me he vuelto más izquierdista. Desde la victoria militar del 67, Israel solo camina hacia el desastre. Y lo digo desde una perspectiva sionista. Desde entonces, nos hemos convertido en ocupantes, perdimos nuestra identidad de nación civilizada. Nos convertimos en un Estado colonial y yo no conozco en la historia ninguna ocupación que haya triunfado.
P. ¿Con qué reacciones se ha encontrado en Israel?
R. El primer ministro [Benjamín Netanyahu] dice que no la ha visto y que no piensa verla. A la derecha nacionalista israelí no les ha gustado nada. En general, ha tenido mucho impacto. Tanto, que ahora la primera cadena de la televisión va a emitir una versión larga de cinco horas. Es más agresiva y subversiva. Espero que el Gobierno no la censure.
P. ¿Por qué en España no se va a estrenar en los cines?
R. Me han explicado que aquí la gente no va al cine, que se baja las películas [de Internet].




Visita el link:
http://www.thegatekeepersfilm.com/



jueves, 9 de mayo de 2013

EL ARTE DE TRANSMITIR EL TALENTO LITERARIO: SCUOLA HOLDEN DE BARICCO PARA ESCRITORES:

ALESSANDRO BARICCO

"Y es que la escuela tiene el eclecticismo como credo. Si quieres escribir, no basta con leer novelas o poesía. Hay que hojear cómics, atiborrarse de cine, ir al teatro..."





EL PROFESOR BARICCO.
Jesús Ruiz Mantilla para El País.


Entre las pasiones de Alessandro Baricco (Turín, 1958) están la música, los coches, el mundo de Homero y los cuentos exóticos que le llevaron en una etapa de su vida a crear un libro como Seda, con el que se consagró a nivel mundial. Pero si algo supera todas las aficiones de este italiano inquieto y vital es la enseñanza. Hace 20 años, Baricco montó en su ciudad la Escuela Holden, de la que han salido talentos como el de Paolo Giordano, hoy también maestro de dicho centro. Ahora se ha sentido en la necesidad de renovar aquello a fondo y ampliar las miras y los límites de su centro de enseñanza. Con ello da impulso a lo que según sus propias palabras ha sido "el proyecto más excitante de toda mi vida".

Tanto como escribir un libro o como hacer una película. "Es necesario el talento y el esfuerzo común de mucha gente en torno a una idea común", afirmó el escritor en la sede madrileña del Instituto de Cultura Italiano. Holden no es un centro de escritura puramente literaria. "Enseñamos a contar historias y a formar talentos que pueden acabar en la televisión. Muchos de nuestros alumnos iban para escritores y hoy son guionistas o creadores de interesantes y terribles reality shows".

O forjadores de best sellers como Paolo Giordano, autor de La soledad de los números primos (Salamandra), formado en Holden, hoy profesor del centro y conejillo de indias para proyectos multimedia. "Hará un programa en el que podremos seguir cada paso de su método de creación por Internet. No aparecerá él, pero sí la evolución de sus textos en word, será como estar observando a un autor por encima del hombro".

Giordano es el más reconocido de sus alumnos a nivel internacional. Pero no quien, a juicio de Baricco, más talento tenía. "El éxito es algo extraño. En la historia de la escuela ha habido casos de gran talento, alumnos capaces de escribir grandes libros, otros de hacerlos buenos y el resto normales. Los chicos con mayores aptitudes fueron dos que finalmente acabaron de manera distinta: uno como camarero y otro abogado en el bufete familiar. Para escribir buenos libros no sólo basta el talento, necesitas determinación", asegura Baricco.

                                            

O suerte para caer en según qué épocas. Para el autor de Seda, esta presente es una oportunidad. "Yo se lo digo a los alumnos, vivimos la época más difícil que nos ha tocado desde que nací, es una gran suerte para los creadores". El arte nace del conflicto y de eso se ocuparán los alumnos y profesores de este centro de Turín que reabre renovado en octubre con plazas para 200 alumnos en una nueva etapa en la que se unen los esfuerzos del escritor y la editorial Feltrinelli en un proyecto común.




Una escuela, 400 sueños
EL CULTURAL. ESPAÑA
ALBERTO OJEDA


Alessandro Baricco traslada la Escuela Holden, fundada hace 20 años, a un antiguo cuartel turinés restaurado gracias a la editorial Feltrinelli | La nueva sede podrá acoger a 400 alumnos en sus distintos cursos de escritura, dirección cinematográfica, interpretación...

"A los 20 años uno se hace grande". Es el lema que inspira la ampliación de la Escuela Holden (el nombre es un guiño a Salinger), fundada por Alessandro Baricco hace dos décadas en Turín y que ahora se traslada a una nueva sede, el antiguo Cuartel Cavalli, en la que podrá acoger 400 alumnos y que recuerda mucho al Conde Duque de Madrid tras su restauración. El escritor italiano se ha pasado por Madrid para presentar el nuevo espaldarazo que ha dado a su centro de estudios de "oficios creativos", que comprende cursos de escritura, dirección de cine, de interpretación, de plataformas digitales aptas para la narración y las artes plásticas... El autor de Seda peregrina estas fechas por diversas ciudades europeas para dar a conocer su criatura.

Su intención es dotarla de un carácter internacional. "El ideal es que en unos pocos años la mitad de los alumnos sean de fuera de Italia", explica. "Todos los cursos menos el de escritura se imparten en italiano y en inglés. Y en el futuro esperamos que el de escritura también pueda superar las barreras lingüísticas". La Escuela Holden, que ahora cuenta con Feltrinelli como mecenas, se ha ido ganando con los años un gran prestigio, pero hasta ahora eran pocos los privilegiados que podían entrar a formarse en sus instalaciones, dada la escasez de plazas que ofertaba. Entre sus estudiantes se cuentan alumnos tan bien conocidos como Paolo Giordano, que arrasó en las listas de ventas con La soledad de los números primos.



        Cuartel Cavalli, nueva sede de la Escuela Holden dirigida por Baricco

Baricco, sin embargo, confiesa que el "objetivo fundamental de nuestras clases no es el éxito, sin desdeñarlo, claro". "Por la escuela, por ejemplo, han pasado dos o tres de los mejores traductores que hay en Italia en la actualidad. Es una labor silenciosa que no se suele apreciar pero que es esencial". Aunque sí se jacta de que algunos de sus estudiantes ahora han urdido realities shows muy populares en televisión. "Ha conseguido hacer bello algo horrible", comenta entre risas. Y es que la escuela tiene el eclecticismo como credo. Si quieres escribir, no basta con leer novelas o poesía. Hay que hojear cómics, atiborrarse de cine, ir al teatro... Y así con el resto de disciplinas. La idea es que haya un constante intercambio de conocimiento y de electricidad creativa entre ellas.

"Lo del éxito, además, es muy azaroso", concluye Baricco. "En este mundo complejo nunca terminas de saber por qué unos llegan y otros no. En este tiempo han circulado por la escuela cuatro o cinco chicos que eran mejores que yo. Y los dos que para mí eran los más talentosos no han acabado escribiendo. Uno ahora es camarero y el otro se ha puesto a trabajar con su padre en un despacho de abogados. Para escribir hace falta mucha determinación".

Por cierto, Giordano volverá en esta nueva andadura a la escuela, con un llamativo proyecto multimedia titulado Milton Class, que permitirá a los alumnos ver directamente la pantalla del escritor mientras teclea un relato. "Cuando Giordano se ponga a trabajar, recibirán un aviso en sus móviles y podrán observar como si estuvieran a su espalda cómo va evolucionando su obra". Esos estudiantes, de entre 18 y 30 años, deberán pagar 8.700 euros cada año y la formación completa abarca dos cursos académicos. Para facilitarles el pago tienen derecho a créditos a un 1% de interés, reintegrables en ochos años, sin que tengan que aportar ninguna garantía, porque es el centro el que les avala.

Al terminar saldrán a un mundo (el occidental sobre todo) sumido en una profunda crisis. Baricco, que también se ha jugado sus ahorros en la ampliación, se lo toma con filosofía y algo de guasa: "Son unos afortunados. Están asistiendo a un cambio brutal en la historia. Y las crisis son un periodo plagado de oportunidades". Desde luego él no se queda con los brazos cruzados. Y resulta muy edificante ver en esta época cómo alguien cumple sus sueños.


VISITA LA PÁGINA WEB DE LA ESCUELA HOLDEN PARA ESCRITORES:



martes, 7 de mayo de 2013

MANHATITLÁN. CARICATURAS DE COLECCIÓN. FELIPE GALINDO GÓMEZ (FEGGO), EXPONE EN NUEVA YORK. ASÓMATE, NO TE VAS A ARREPENTIR:









FELIPE GALINDO
haz clic en http://bit.ly/12QOGEE
(de la revista NEXOS)





Expone Feggo "Manhatitlán" en Nueva York


Por Notimex

New York,  Estados Unidos (7 mayo 2013).-   El dibujante mexicano Feggo expone en la Universidad de la ciudad de Nueva York (CUNY) 22 piezas de su serie de viñetas "Manhatitlán", que retratan mediante símbolos prehispánicos e iconos neoyorquinos la migración de México a esta urbe.

La exposición sirve además como trasfondo para la conferencia "30 años de migración mexicana a Nueva York", organizada por CUNY, y en que está programado para participar el académico Federico Besserer, de la Universidad Autónoma de México.

La serie de Manhatitlán "de alguna manera se ha convertido en un reflejo de la migración mexicana. Para mí fue algo muy bonito que los escogiera CUNY, porque el tema de la conferencia es 30 años de migración mexicana y yo cumplí 30 años de vivir en Nueva York este pasado febrero", dijo Feggo.

En entrevista con Notimex, Feggo (Felipe Galindo) destacó que cuando llegó tenía que imaginar la presencia de los símbolos prehispánicos dentro del escaparate urbano de Nueva York, mientras que ahora la presencia mexicana en esta ciudad es notoria.

"La ciudad ya ha incorporado los símbolos mexicanos de los que emigraron y son una presencia constante en Nueva York. Se han generado así nuevas simbologías y, como la comida mexicana, ya forman una constante en el paisaje urbano", consideró el dibujante.

La exhibición, abierta al público desde esta semana a partir del 31 de mayo, muestra 22 trabajos en papel de la serie "Manhatitlán", sobre la cual Feggo ha publicado un libro y realizado cortos animados.

De acuerdo con Peter Canby, de la revista "The New Yorker", "el trabajo de Feggo se ubica dentro de la rica tradición del arte socialmente comprometido de México, un arte que florece usando el humor y la ironía para darle sentido a nuestro hermoso y cada vez más desconcertante mundo".


Copyright © Grupo Reforma Servicio Informativo

ESTA NOTA PUEDES ENCONTRARLA EN:
http://www.reforma.com/cultura/articulo/1396665/
Fecha de publicación: 07-May-2013

LA VOZ DEL POETA. JOSÉ LUIS MARTÍNEZ EN DOMINICAL DE MILENIO. EL SANTO OFICIO:




La voz del poeta

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ. EL SANTO OFICIO. MILENIO DOMINICAL.





En el prólogo de Jaime Sabines. Apuntes para una biografía, de Pilar Jiménez Trejo, Daniel González Dueñas afirma: la voz del poeta “se escucha en cada página, en cada párrafo, en cada apunte” de este libro escrito desde las profundidades de la perseverancia, desde las alturas de la admiración y el afecto.

Todo Sabines está en estos folios: su infancia, sus poemas, las mujeres, la muerte, la soledad, la tristeza, la enfermedad, pero, sobre todo, su amor por la vida. “La vida es maravillosa —le comenta a Pilar—. Y me dispongo a vivirla”.

Lo dice después de un largo periodo de sufrimiento.

En noviembre de 1989, en una visita a Tuxtla Gutiérrez, tropezó con un escalón y al caerse se rompió el fémur de la pierna izquierda. La deficiente atención médica inicial fue el origen de una larga sucesión de tormentos físicos.

“En cinco años —rememora— me operaron varias veces de la pierna, de la cadera, del abdomen; se me complicaron las cosas, tuve peritonitis dos veces, estuve en salas de recuperación, de terapia intensiva, tuve cataratas, me pusieron enormes agujas en las vértebras, clavos en las rodillas, sondas… Me tasajearon el cuerpo 33 veces durante un lustro de enfermedad constante, por haber cometido el error de caerme de un desnivel de ocho centímetros. ¡Qué vergüenza! Yo habría querido desplomarme de la punta del Everest o por lo menos del cerro de Mactumatzá, en mi pueblo de Tuxtla”.

El sentido del humor, seco, lapidario, no es infrecuente en este libro. Tampoco lo son las muestras del carácter de Sabines, quien jamás cedió ante la tentación de tenerse lástima. “Si tú no te compadeces de ti mismo y miras las cosas racionalmente, ganas —le explica a Pilar—. Cuando me dolía la pierna izquierda, le mentaba la madre. De verdad, le decía: ‘¡Hija de la chingada, ya deja de joder, por Dios’”.

El monje lee absorto y apenado estas lecciones de entereza y determinación, cuando tantos como él se quejan a la menor oportunidad y sienten morirse cuando se machucan un dedo. Pero el poeta de “Los amorosos” y “Tarumba” soportó estoico todas las pruebas, no solo la enfermedad sino también la muerte de sus padres, de su hijo Jaime y su hermano Juan. Escribir —dice— lo ayudó a olvidar, a disfrutar la hermosa vida.

Fotografías con familiares y amigos, en viajes y lecturas, de manuscritos y dibujos, de portadas de libros y documentos oficiales, complementan este testimonio intenso del poeta, quien a pesar de las desventuras siempre andaba en busca de la felicidad y, con una sonrisa, recordaba: “Cristo dijo una cosa maravillosa: ‘Dejad que los muertos entierren a los muertos’. Los vivos debemos vivir para los vivos, para hoy y para mañana. Solo que a veces los muertos te atrapan y no te quieren soltar, quieren hundirte con ellos en su tumba; entonces hay que decirles: ‘Ya, quédate ahí tranquilo, yo me voy a caminar…’”.

Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.

MURAKAMI HABLA DE MURAKAMI Nota de Reforma





Explora Murakami profundidad del alma


Por AFP

Tokio,  Japón (6 mayo 2013).-   Escribir una novela es como bajar al fondo de un segundo subsuelo bastante oscuro, cuyas salidas usted desconoce, declaró el lunes durante una rara aparición en público el escritor japonés más prestigioso y reconocido en el mundo, Haruki Murakami.

Murakami, un hombre secreto que no suele aceptar muchas entrevistas, dio una conferencia en Kioto titulada "Mirar el alma y escribir", en homenaje al psicólogo Hayao Kawai, amigo fallecido recientemente.

"Para crear alguna cosa, los novelistas o los músicos tienen necesidad de bajar la escalera y encontrar un pasadizo que los lleve al segundo subsuelo", explicó Murakami, siguiendo con la metáfora entre un edificio y el alma.

Unos 500 admiradores, escogidos por sorteo, pudieron asistir a este encuentro excepcional en la Universidad de Kioto, el primer discurso público en 18 años de este autor.

Los periodistas fueron admitidos, pero no estaban autorizados a grabar sus palabras ni a tomarle fotos.

Murakami justificó la rareza de sus apariciones por su firme voluntad de pasearse en paz y no ser reconocido ni molestado en las calles.

"Por favor, considérenme como una especie en vías de extinción y conténtense con observarme tranquilamente de lejos (...) si eventualmente intentan hablarme o tocarme, puedo sentirme intimidado y morderlos. Entonces, por favor, sean prudentes", insistió.

Según los medios japoneses, las últimas apariciones públicas de Murakami en Japón fueron durante las sesiones de lectura que siguieron al terremoto de 1995 que destruyó una gran parte de la ciudad de Kobe y causó la muerte a 6 mil 400 personas.

La conferencia del lunes seguía a la aparición, hace menos de un mes, de la última obra del escritor, "El sin color Sukuru Tazaki y sus años de peregrinación", editada en un millón de ejemplares. Se trata de su primer libro después del tercer volumen de 1Q84, que salió en 2010 en Japón.

Esta novela de 370 páginas cuenta la historia de Sukuru Tazaki, un joven que se enfrenta a su pasado, sirviéndose de una historia de amor para salir de su mala racha. El escritor dijo que había vivido algo similar.

"Cuando usted está realmente mal, quiere esconder su traumatismo a los demás e intentar echar para adelante, pero no es una cosa fácil", dijo.

Murakami contó un recuerdo del día que entrevistó a una joven mujer que acababa de perder a su marido en el atentado con gas sarín perpetrado por los miembros de la secta Aum ("Verdad suprema") en el metro de Tokio en 1995.

"Fue aproximadamente una media hora más tarde, cuando yo iba en el tren después de la entrevista, cuando me atacó el llanto. No pude parar de llorar durante una hora".

Murakami afirma no obstante que lo que más le gusta es reír y hacer reír.

"Hay gente que me dice que lloró al leer mis novelas, pero me pongo más feliz si me dicen que se rieron. La tristeza es algo muy personal, que prolonga la introversión. Pero la risa es una cosa más general que se propaga entre las personas", explica Murakami, considerado como uno de los autores japoneses contemporáneos más importantes, de fama internacional, y a quien se cita desde hace varios años como un futuro Premio Nobel.

Sus libros, en los que el absurdo se mezcla con el malestar social de japoneses fuera de lo común, han sido traducidos a unos 40 idiomas.



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miércoles, 1 de mayo de 2013

VIVIR CON CONVICCIÓN: "NO TOCARÉ A WAGNER EN ISRAEL HASTA QUE DEJE DE PROVOCAR SUFRIMIENTO" PINCHAS ZUKERMAN.

Pinchas Zukerman


El vídeo de Youtube muestra a cinco jóvenes músicos interpretando el quinteto La trucha de Schubert. Como en un flashback de película de superhéroes en ciernes, en la secuencia de 1969, aparecen Zubin Mehta tocando el contrabajo, Daniel Barenboim al piano, Jacqueline du Pré al chelo y Itzhak Perlman y Pinchas Zukerman al violín y viola. Un grupo, auspiciado intelectualmente por Isaac Stern, que revolucionó la clásica en Nueva York y Londres con su descarado talento.


HAZ CLIC EN EL SIGUIENTE LINK Y ENTÉRATE: http://bit.ly/103ND2B

jueves, 25 de abril de 2013

"¿EMPEZAR A LEER CON LOS CLÁSICOS?" POR JUAN DOMINGO ARGÜELLES TAL VEZ NO PARA INICIAR PERO DE SEGURO, SÍ PARA CONTINUAR.


¿EMPEZAR A LEER CON LOS CLÁSICOS?
Por Juan Domingo Argüelles* (CAMPUS, MILENIO)


Los clásicos son esos libros que todo el mundo dice que ha leído, aunque no sea cierto. Por ello, para expresarlo con mayor exactitud y sensatez, en las palabras de Italo Calvino, “se llama clásicos a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos”.

“En las mejores condiciones para saborearlos”, dice Calvino, y es en esta frase donde hay que poner el énfasis, pues debería quedar claro—y sin embargo no es así— que los clásicos son los libros menos adecuados para iniciar en la lectura a los niños y a los jóvenes. Hay excepciones, desde luego: lectores que se iniciaron con los clásicos, pero las excepciones (de todo el mundo es sabido) confirman la regla. Para iniciar a alguien en la lectura, los clásicos pueden ser incluso contraproducentes: vacunas infalibles para ya no volver a leer ningún libro más.

Dicho de otro modo: el asunto de los clásicos es un tema que no se comprende cabalmente. En México, por ejemplo, José Vasconcelos se ha convertido en la muletilla preferida, en relación con esto, pero la verdad es que Vasconcelos editó y distribuyó a los clásicos, pero no emprendió, realmente, ningún programa de promoción y fomento de la lectura. Su programa fue editorial y, sobre todo, alfabetizador. Su justificación, desde la SEP, entre 1921 y 1924, al publicar los clásicos, es muy precisa en sus términos:

“La divulgación de estas obras viene a constituir la segunda parte de la campaña que estamos desarrollando contra el analfabetismo; pues de esta manera, después de enseñar a leer, damos lo que debe leerse, seguros de ofrecer lo mejor que existe, porque en la selección de las obras no nos guía más criterio que el de la suprema excelencia, y el propósito de formar una colección que abarque, hasta donde es posible, todos los aspectos más nobles del pensamiento humano”.

Casi por esos mismos años, y en otras circunstancias por supuesto, Bertrand Russell no habría pensado en ningún momento que Plotino, Plutarco, Platón, Homero, Dante, Goethe, Rolland, Tagore y otros clásicos antiguos y modernos eran lo que debía leerse ni siquiera en Inglaterra, pues él creía que sólo “hay dos motivos para leer un libro: uno, el disfrutar con él; el otro, el jactarse de ello”.

Hay que terminar de una vez por todas con el equívoco de que Vasconcelos llevó a cabo un programa de lectura. Lo que hizo fue un proyecto editorial (trunco) y un programa alfabetizador que las circunstancias nacionales le exigían, y optó por los clásicos (“raíz de toda nuestra literatura”, justificó) porque tal era su formación y porque, en gran medida, su juicio personal prevaleció sobre cualquier otro criterio, incluso en su desafortunado desdén y denuesto público contra Shakespeare. Sentenció: “Se publicarán, también, algunos dramas de Shakespeare, por condescendencia con la opinión corriente”. (En su esclarecedora tesis Análisis del proyecto editorial vasconcelista —UNAM, 2009—, Yazmín Liliana Cortés Bandala despeja muchas dudas y equívocos sobre este tema.)

Lo cierto es que cuando los escritores, los intelectuales, y la gente culta en general, afirman que no hay nada mejor que los clásicos para iniciar a los muchachos en la lectura, lo único que están haciendo es repetir un precepto políticamente correcto pero pedagógicamente erróneo.

Los libros tendrían que abrirnos puertas a la aventura para que leer signifique, y resignifique, algo más profundo y más libre que únicamente estudiar a los clásicos y hacer reportes y resúmenes de lectura. Leer es, sobre todo, recrear sentidos. Hace poco, en un concurso universitario de ensayo, en el que fui jurado, reconfirmé que muchos universitarios creen que comprender un libro es resumir su trama y mencionar las anécdotas y los personajes. No se atreven a emitir juicios ni a plantear ideas. Se empapelan: no se salen de las páginas leídas. Esto es lo que les ha enseñado la escuela. Y a eso le llaman “ensayo”, cuando ensayo es precisamente todo lo contrario, pues “ensayar” es pensar, inquirir, divagar, descubrir, hallar, como plenamente lo demostró Montaigne.

Una buena cantidad de libros sin ninguna connotación canónica ha iniciado a muchos lectores y luego los ha llevado, en su momento oportuno, a los clásicos, a las obras maestras, a los inmortales. Pero obligar a leer a los clásicos, como lo hace la escuela actualmente (y como creen muchos escritores e intelectuales que debe hacerse), es propiciar que los muchachos se alejen de ellos y, literalmente, los detesten. Los clásicos son, especialmente, el azote de los adolescentes, y en gran medida el desdén que sienten por ellos es culpa de la escuela y de los adultos que los han prejuiciado para siempre, producto de una obligación antipedagógica y sin ningún sustento didáctico.

Sensatos lectores e investigadores, como el autor del blog Desequilibros, sostienen que el día que se hizo obligatorio leer el Quijote en las escuelas españolas (mediante decreto del 6 de marzo de 1920), “fue el comienzo del terror que provoca su sola presencia entre escolares y universitarios y en los programas de estudios. Y el comienzo de una larga tradición de aversión hacia la lectura, que no hace sino perpetuarse, como se deduce de los índices de lectura e informes PISA de rigor”. Y añade: “El Quijote es uno de los ‘ochomiles’ de la literatura y de la lectura. Antes de enfrentarse a él, conviene realizar un proceso de aclimatación que nos prepare física y psicológicamente para afrontar el reto de leer una de las mejores y más lúcidas obras que haya parido mente alguna”. Pero esto no lo saben en las escuelas.

Con gran sinceridad y alejado de todo prejuicio culturalista, Bertrand Russell confesó: “He de decir que gasté durante mi juventud una gran cantidad de tiempo, que hoy considero casi completamente estéril, estudiando latín y griego. El conocimiento de los clásicos no me proporcionó ninguna ayuda en ninguno de los problemas que me han preocupado más tarde. Me ocurrió lo que al 99 por 100 de los que estudian clásicos: que nunca profundicé lo suficiente para llegar a leerlos con placer. [...] Cuando yo era niño, la astronomía y la geología me ayudaron más que las literaturas de Inglaterra, Francia y Alemania, cuyas obras maestras leía, obligado a ello, sin mucho interés”.

Mal leída y peor comprendida, esta confesión de Russell podría llevar a pensar a más de un taimado que el autor de La conquista de la felicidad desautoriza leer en la escuela o fuera de ella a los clásicos, y que quien lo cita le hace eco para machacar su propia convicción. Nada más lejos de ello.

Lo que Russell afirma, y con lo cual coincido, es que la educación, aun en el caso de la disciplina, tiene que fundarse más en el placer que en el hábito y más en el goce que en la obligación; y que, para ello, la vieja creencia de que los clásicos y todos los libros canónicos son las lecturas ideales, es, por principio de cuentas, una creencia falsa fundada especialmente en un concepto aristocrático de “educación ornamental” con muy poco asidero, hoy, en la realidad.

Dicho de manera más simple, pero no simplista: Una buena lectura de un libro no canónico puede sorberle el seso a un estudiante y ayudarlo un día a acercarse a los clásicos, comprenderlos, gozarlos y realmente estimarlos y aun amarlos.

Lo malo de los clásicos es que, muy fácilmente, pueden apuntalar la hipocresía. Conozco a muchas personas que serían capaces de dejarse cortar un pie antes que reconocer que no han leído a determinado clásico que, efectivamente, no han leído.




*Juan Domingo Arguelles

Poeta, ensayista, editor, divulgador y promotor de lectura. Sus más recientes libros: Escribir y leer con los niños, los adolescentes y los jóvenes (Océano, 2011), Estás leyendo... ¿y no lees? (Ediciones B, 2011), Lectoras (Ediciones B, 2012), La lectura (Fondo Editorial Estado de México, 2012) y Antología general de la poesía mexicana (Océano/Sanborns, 2012 y Edades (Parentalia, 2013).