miércoles, 7 de mayo de 2014

SURFING EN LAVA

07 de Mayo 2014

CJ Kale es un fanático de la fotografía y la naturaleza. Siempre quiso fotografiar el mar mientras surfeaba y un volcán estuviera en erupción. Lo logró hace algunos meses y aquí está el resultado.

Si quieres ver la erupción de un volcán tienes que ir a Hawái, donde está el volcán más activo del mundo, el Kilauea. Para tomar estas espectaculares fotografías Kale fue exactamente a ese lugar. Las olas estaban increíbles, y la lava del volcán estaba tan solo a algunos metros del fotógrafo. Este fue el resultado:










Kale vive cerca de donde fueron tomadas estas fotografías y dirige el Lava Light Gallery junto a su mejor amigo. Además de poder ver las fotografías del volcán, también se exhiben otras fotos de la naturaleza. 

martes, 6 de mayo de 2014

VINE AL MUNDO PORQUE CHAYO ROBLES ME DIO PERMISO

06 de Mayo 2014
Nadie puede culpar a quien llega a sentirse mareado y asqueado por el ritmo de las discusiones políticas. Por todas partes, te encuentras con posturas irreductibles y argumentos que se pronuncian en un tono y volumen que muchas veces tienen más que ver con impulsos (afectivos, sexuales, gastronómicos) insatisfechos que con la voluntad de contrastar razonamientos, en un intercambio en el cual lo último que se busca es la conciliación.


Así que también es un pequeño placer cuando todos (o casi todos; no faltan los fachos o provocadores pubertos que aprovechan para darse a notar) salen de acuerdo en las generalidades de un tema. Esto pasa desde hace unos días con la señora doña secretaria de Desarrollo Social, Chayito Robles quien, después de su charla magistral acerca de la eugenesia (seguramente ya saben de qué hablamos; aunque en el caso de que hayan tenido la cabeza adentro del microondas durante los últimos cinco días, pueden enterarse en este enlace) que se aventó el último día de abril, se volvió el recipiente ideal para el troleo periodístico y de redes sociales.

Y es que pues sí, no mamar.


Lo primero que se confirma con sus palabras es que muchos de nuestros altos mandos políticos sólo requieren salirse un poco del guión (si es que sus declaraciones no estaba en el guión, lo cual prefiero creer) para revelar que están bien pendejos bajo su traje de diseñador. Esto puede ser fuente de un placer venenoso, que va más allá de la vanidad de ver confirmadas nuestras sospechas de estar en manos de torpes fascistas de clóset, o de sentirnos moralmente superiores a ellos. Creo que ese morbo sabroso se parece mucho a la fascinación que se siente al contemplar una torre de jenga que parece sostenerse en contra de las leyes de la física, hasta que recordamos que nosotros vivimos dentro.

También, claro, esa obra de la pendejez discursiva ayudó a darle contexto nacional al debate sobre el racismo que tan activo ha estado desde hace poco más de una semana, a partir de la publicación de las conversaciones que el todavía dueño de los Clippers tuvo con su morrita y de la campaña de apoyo a Dani Alves, luego de que le arrojaron un plátano a la cancha antes de cobrar un tiro de esquina. La licenciada Robles ha sido en parte responsable de que este tema se haya comentado más activamente en la prensa nacional desde el pasado jueves, pero, al menos hasta hoy, el ruido no ha pasado a mayores. Mientras que el viejito angelino pagará una multa de dos millones y medio de dólares, quedó vetado de por vida de la NBA y tendrá que vender el equipo, y el aficionado del Villarreal no podrá entrar al estadio de nuevo, a nuestra secretaria federal no le han tocado más que tuits de odio.


Chayo es una mujer de contrastes. Igual puede guacarear melcocha en las cartas a su amado Carlos Ahumada (sí, el de los videoescándalos con Bejarano en el 2004, una trama en la que ella fue pieza clave), quien la hacía lubricar en los tiempos en que era presidenta del PRD y con el que tuvo relaciones financieras que nunca terminaron de aclararse, que inscribir frases inmortales en la historia nacional del racismo rudo, como las que acabamos de conocerle. Hay un episodio, que ella confirmó, en el que se mezclan su lado siniestro y su ñoñería: resulta que un día agarró la peda en la casa de su amigo Carlos Salinas, cuando el pelón se puso a jugar a las muñecas de la Federación con ella y le colgó la banda presidencial para ver cómo se la sentía puesta. Al parecer, como a ella le gustó mucho, Salinas decidió regalársela y ella se la llevó a su casa.

Lo que aún no le conocía era esa falta de astucia que la lleva a buscar bronca con quienes siempre han sido los mejores clientes electorales del PRI: los pobres, beneficiarios de sus programas asistenciales (limosnas con cobro revertido, para mayor precisión). Además, revela una grave pérdida de contacto con la realidad económica, porque con las migajas que reparte Oportunidades (unos cuantos cientos de pesos al mes, nadie podría tomarlo como garantía para invertir en procreación. Creo que si llegara a tocarle un regaño del presi (aunque hasta ahora todo parece irle tranquilo y la Sedesol no ha hecho más que hostigar a la prensa con cartas, para aclarar que no dijo lo que todos sabemos que dijo), sería por su falta de pericia en atención al cliente y no precisamente por racismo (aunque está de más la aclaración).


Pero, evidentemente, el aspecto raci-clasista del asunto es el más importante. Y no me importa que todo mundo haya hablado de él estos días, no pienso quedarme sin comentarlo. Parece que la idea de gobierno que tiene Rosario Robles, a pesar de supuestamente haberse formado en los cuadros de izquierda (sí, bueno, es un decir), es aquélla del PRI más paternalista, el que cobijaba a sus pollitos como parte de una campaña electoral permanente y a cambio solamente les imponía los términos en que debían vivir. Uno de los principios rectores de ese régimen era (sigue siendo, por supuesto) que mientras más jodida y morena es la gente, necesita más conducción y tiene menos capacidad de valerse por sí misma.


La tentación mesiánica de administrar la vida de los ciudadanos, como parte de un proyecto nacional que se vuelve nuestra versión de la Biblia, llega a generar algunas resistencias molestas, que son resultado de detallitos menores, como los procesos históricos y la identidad cultural, que se busca ajustar o suprimir. No es coincidencia que donde menos funciona esta imposición sea en las poblaciones mayoritariamente indígenas (ese día Robles habló ante una comunidad de coras, en Nayarit) y es por eso que ahí el régimen tiene menos disposición de escuchar. Sólo esperaría llegar a aplicar el protocolo, como en una granja. Aquellos que siguen pensando a la Conquista como un proceso que sólo existe en los libros de historia que reparte la SEP, sólo necesitan ver a la Sedesol de Chayo en acción para reconsiderarlo.

@infantasinalefa

10 CONSEJOS PARA SER UNA SEÑORITA "BIEN" (DEL SIGLO XIX)

06 de Mayo 2014

En el siglo XIX un estudioso llamado Barkham Burroughs escribió una enciclopedia de “información útil” y entre las cosas que comentaba se encontraba la belleza. De ahí salieron estos 10 consejos del infierno que no sólo son terribles para la belleza femenina, también lo son para la salud.

1. Báñate seguido…

Por lo menos una vez a la semana (ajá), aunque una señorita por lo menos se sumerge en agua o se da un baño de esponja tres veces a la semana.

2. El jabón ya pasó de moda

¿Saben qué es mejor que el jabón? ¡El amoniaco! Según Burroughs: “una dama que compruebe su efectividad, jamás lo dejará”. Te deja la piel como si le hubieras pasado lejía, así o más limpia.

3. Lávate los ojos

Para conservar ese brillo que vuelve locos a los caballeros, lávate bien los ojos con jabonadura. Si no es tu estilo, solo ponte perfume directo a los globos oculares. Para evitar el ardor, puedes usar media docena de gotitas de whisky.


4. Pero no te laves el cabello

¡Cuidado!, el agua es extremadamente perjudicial para el cabello. Solo sacude el polvo del día anterior con una toalla y cepilla durante 30 minutos.

5. Y jamás, jamás laves tu cara

En lugar de lavarte la cara con esa sucia agua, ponte ungüento de glicerina con un algodón. De acuerdo a Burroughs, una mujer hermosa “no lava su cara en tres años, y aun así está siempre limpia, sonrosada, dulce y lista para ser besada”.

6. Tampoco las manos

Las manos perfectas deben ser pálidas, suaves y sucias. Se tiene que tener el mismo régimen que con la cara. Si tus manos son rojas, puedes regresar al saludable blanco “sumergiendo tus pies (?) en agua caliente lo más posible”. Una señorita de manos hermosas, no deja que toquen el agua en un mes.


7. Baños de vapor

Aunque no lo creas, estos tampoco involucran al agua. El procedimiento es sencillo: quítate toda la ropa (en serio) y asómate por la ventana, ahí por donde los rayos solares entran. Un buen baño de vapor dura alrededor de una hora. Cualquiera diría que eso te hace sudar y oler mal, pero el dr. Burroughs asegura que es bueno para la piel.

8. Ponte metales pesados en los ojos

No hay nada que diga “chica guapa” con más potencia que las arrugas en los párpados. Si la naturaleza no te ayudó en este rubro, no te apures, sólo necesitas colocarte hidróxido de mercurio mezclado con manteca en los ojos. Cada parpadeo será electrizante.

9. Adiós a los guiños

Las pestañas suelen ser unas desgraciadas, en cada evento importante suelen “ponerse rebeldes”. Recorta tus pestañas todos los días con unas pequeñas tijeras. Después de todo, ¿a quién le gustan esos horribles pelos parados en los ojos?


10. Succión de labios (no es lo que tú crees, es peor)

Los labios son un elemento fundamental en la belleza de toda mujer y deben ser cultivados desde la más tierna infancia. Para combatir los labios delgados, solo se necesita usar el procedimiento de la “succión”. Es decir, que te saquen sangre alrededor de los labios constantemente los mantendrá hinchados, y ¡violà!, labios hermosos al instante.

Así que ya lo saben señoritas, escuchen al tío Barkham cuando dice: “no puedo conciliar mi corazón o mi hombría con una mujer que no pueda permanecer sin lavarse la cara”. Adiós al agua y hola al amoníaco.

(Por si alguien no lo notó, estos consejos son terribles. ¡No los sigan, por el amor de dios! La gente en el siglo XIX estaba muy mal, no hagan nunca nada de lo que ellos digan.)


12 COSAS QUE LA MÚSICA DIGITAL NOS ESTA QUITANDO

06 de Mayo 2014
Y ya es hora de oír música. Sí, hoy es mucho más fácil escuchar música y conocer nuevos artistas. Sea de forma legal, gratuita o ilegal, no faltan oportunidades para descargarse la discografía completa o el nuevo álbum de ese artista tan comentado en el mundo del pop.


Sin embargo hace poco más de una década las cosas eran muy distintas. En un escenario en el que el MP3 y otras formas alternativas de oír música empezaban a dar sus primeros pasos, el CD y todo el universo en torno a él eran la única garantía de conocer nuevos artistas y tener en casa esa música que sonaba en las radios.

Para acabar con la nostalgia de los CDs—que sigue con las ventas a la baja—, hemos preparado una selección de doce cosas que nos perdemos al parar de comprar y, principalmente, de escuchar esos pequeños discos de plástico.

1. Pasar horas en la tienda de discos


¿Recuerdas cómo pasabas horas buscando en las hileras de CDs desorganizados en busca de la compra perfecta o de aquel disco clásico que solo costaba 3 euros? La música digital es más fácil de encontrar, pero las tardes de domingo estamos más aburridos.

2. Crear mixtapes o una selección especial para tu nuevo amor


Música de Bruce Springsteen, Elliott Smith, R.E.M. y Joaquín Sabina. ¿Quién no ha grabado alguna vez un disco especial para su nuevo amor? Horas y horas para escoger la canción perfecta o incluir aquel hit romántico en la posición exacta del CD. A cada amor, un nuevo mixtape.

3. Oír un disco íntegro


En un escenario dominado por los singles y las canciones sueltas, escuchar un disco íntegro se ha convertido en una auténtica experiencia. ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste de un disco de principio a fin?
4. Regalar CDs


Un vale regalo de iTunes o en cualquier tienda de música virtual nunca parecerá tan sincero como un CD escogido con sumo cuidado y envuelto con un papel bonito. Horas en una tienda, en busca del CD perfecto, intentando descubrir cómo es el 'alma musical' de la otra persona.

5. Las cubiertas de los discos


¿Qué significa esa imagen? ¿Qué quiere decir esa postura tan rara? ¿Y ese curioso plano? Más que para oír los discos, las cubiertas, coloridas, en blanco y negro y hasta con texturas, servían de billete para acceder a un nuevo universo.

6. Deleitarse con las cajas de los CDs


Después de pasar horas en la tienda escogiendo el disco, llegar a casa y poner el disco en el reproductor, llegaba la hora de ojear las páginas del 'cuaderno' guardado en la caja e ir leyendo las letras de las canciones según iban sonado. Colores, fotos, sorpresas y hasta pequeñas curiosidades sobre la banda estaban ahí.

7. Juzgar a tus amigos por sus colecciones

Cuando ibas a casa de tus amigos, una de las primeras cosas que hacías era mirar la colección de libros, discos y películas.

"¿De verdad que te gusta éste?" "¿Cómo es que no tienes ningún disco de Radiohead?" 

¿Hoy, con los smartphones y notebooks, cómo vamos a saber quiénes son nuestros verdaderos amigos?

8. Tener algo donde recoger un autógrafo


"Por favor, señor artista, ¿puedes firmarme la pantalla del iPhone?". "Hola querida diva del pop, ¿me firmas el ordenador?" No sé...

9. Recomendar un disco


¿Una banda underground sueca? ¿Aquel artista indie de Nueva York? ¿Un grupo de pop orquestal de Islandia? En la tienda te podían hacer sus recomendaciones...

10. Las recopilaciones


¿Quieres saber cuáles son los últimos éxitos? ¿Buscas una selección específica para bailar, reflexionar o apasionarte? Nada como una buena colección para conseguirlo.

11. Oír un disco antes que tus amigos


¿Visitaste la tienda de discos el día que llegó la última remesa de CDs y compraste un álbum antes que tus amigos? ¡Victoria!
12. Pasar el tiempo escuchando música


Claro que con el smartphone o el MP3 puedes solucionar tu aburrimiento, pero invertir el tiempo en escuchar un álbum íntegro, con atención, es una experiencia única.

LOS MOMENTOS MÁS RAROS CAPTADOS POR GOOGLE STREET

06 de Mayo 2014
Seguramente ya has visto algún coche de Google Street View registrando imágenes de tu ciudad con sus cámaras, pero posiblemente también haya pasado alguno cerca de ti sin que te dieras cuenta. 

where were going
En una época en que todo el mundo tiene una cámara a la mano, estamos constantemente expuestos a ser capturados en el momento menos pensado. Sólo imagina en cuántas fotografías de desconocidos apareces como un extra involuntario.

Al contrario, hay quién está de cacería y quiere inmortalizarse en las fotos. Siempre hay alguien dispuesto a mostrarle su trasero a la cámara, o un Waldo cansado de nunca ser encontrado. ¿Para qué escapar del ojo de Mordor si puedes burlarte de él?

Las cámaras de Google parecen registralo todo, devorarlo todo, lo sublime y lo grotesco, lo divertido y lo patético, pero, ¿quién es realmente esa gente?, ¿qué nos dicen estas fotos de sus vidas?, ¿sabrán que sus rostros están dando la vuelta alrededor del mundo?

PÉREZ GAY: UN VIAJE HACIA LA NOCHE

06 de Mayo 2014
El cerebro de mi hermano se titula el nuevo libro, bello y terrible a la vez, de Rafael Pérez Gay. Bello por la escritura pulcra y contenida, de un dominio asombroso; terrible por el tema, que es el de la evolución de una enfermedad degenerativa en el cerebro de su hermano, muerto en 2013.


José María Pérez Gay se llamó el hermano, y no cualquier hermano: un hombre de primera línea, poseedor, antes de la catástrofe, de un cerebro privilegiado: filósofo, novelista, diplomático, ensayista, acaso el germanista más destacado de su generación, traductor de Kafka, Thomas Mann, Canetti, Musil, Walter Benjamin, und altern.

También fue un hombre de compromiso político: se le recuerda a lado de Andrés Manuel López Obrador (“es como mi hermano”, decía Chema) en la triste campaña presidencial de 2006, aquella cuyo resultado fracturó al país —y que fracturó también la relación entre los hermanos Pérez Gay.

Dicen los que saben que José María —agregado cultural en Alemania, Austria y Francia, y embajador en Portugal— hubiese sido titular de Relaciones Exteriores en el gobierno de López Obrador.

En vez de esas batallas, tuvo que sostener el desigual pulso contra la enfermedad que por ese entonces empezó a destruir su cerebro, el humano centro de la luz divina, de la razón: Cerebrum divina lux ratio, que decían los clásicos.


Rafael narra esa historia difícil y dolorosa en clave menor y apenas 140 páginas. Describe con pudor y elegancia el drama personal, familiar e intelectual de José María. Desde los primeros síntomas: una cojera indolora, un agotamiento existencial parecido a un spleen; hasta los últimos: comer papilla y comunicarse con un abrir y cerrar de párpados; el resto está paralizado: la derrota de un cuerpo.

Derrota de una inteligencia, también. Lo peor para un intelectual como José María es la perdida del lenguaje, él, que vive de eso y que lo domina como pocos. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi pensamiento”, como diría Wittgenstein, pensador de cabecera de José María.

Empiezan las “fallas de pensamiento”: palabras a rastras, memoria fatigada, “demenciaciones”. “La cabeza de Pepe se pierde sin remedio”, concluye Rafa ante el desastre.

Cae pues, con Lilia Rossbach, la cuñada, en el laberinto blanco de los hospitales: los estudios, las tomografías, el viaje a la “Barrow Neurological Clinic” de Phoenix, Arizona. En realidad, nadie sabe nada y no hay nada que hacer, esto es incurable, progresivo e irreversible. Estamos en la familia de las enfermedades neurodegenerativas, el gran misterio de la ciencia médica.

Los doctores no pueden ponerse de acuerdo: ¿esclerosis múltiple, esclerosis lateral, leucoaraiosis, enfermedad de Pick? A saber…

Como toda memoria de hermano menor, el libro tiene algo de ajuste de cuentas. Se nota en las páginas dedicadas al conflicto electoral de 2006, con los hermanos en bandos opuestos. Rafael ve una izquierda “proclive al autoritarismo, dogmática, antidemocrática, mala perdedora”. José María ve un simple y burdo fraude electoral.

Rafael también recuerda el episodio en que Chema fue exhibido como plagiario de un artículo de Wikipedia sobre la película alemana La vida de los otros. Él, que hubiera podido escribir la reseña definitiva de la película, cae a un nivel de pereza intelectual que desilusiona al hermano. Pero hay que entenderlo: José María siempre había sido un mitómano.

Ajuste también con Carlos Monsiváis, el Pope de la izquierda mexicana, descrito aquí como un hombre hipócrita y rencoroso. O tal vez sea que Monsiváis, “el moralista de la Portales”, prefirió a Paco Ignacio Taibo ii sobre Rafael Pérez Gay para heredar la dirección del suplemento “La cultura en México”, de la revista Siempre! (luego de habérsela prometido a nuestro autor).

“Carlos no era amigo de nadie”, dice Rafael a Chema. Si hay un villano en este libro es el popular Monsi, un hombre dado a “destruir en privado lo que había elogiado en público”.

Rafael Pérez Gay ya conoce el territorio de enfermedad y muerte. Estuvo ahí antes, en 2009, con Nos acompañan los muertos, la crónica, memoria e informe médico de la decrepitud de sus padres seniles. Los mismos padres que aquí resucitan distantes, como fantasmas, en la tragedia de Chema, su hijo mayor (15 años mayor que Rafael).

También posee Rafael la experiencia en eso de mirar de frente a la enfermedad, siendo él mismo sobreviviente de un cáncer en la vejiga.

Algo bueno tuvo la enfermedad neurológica: unió nuevamente a dos hermanos distanciados por la política.

A partir de la atrofia cerebral —escribe Rafael— “ambos olvidamos la política y los bandos, al final necedades del orgullo y frutos del egoísmo. Volvimos a vernos dos o tres veces por semana, un refugio contra el mal tiempo de la enfermedad”.

“Mi hermano mayor se había convertido en mi hijo”, remata Rafael mientras conduce a José María en su largo camino hacia la noche…



SABINA BERMAN: EL DIOS DE DARWIN

06 de Mayo 2014


Karen Nieto es distinta a la mayoría de los «mamíferos habladores». Contrató a la única persona con la que trabaja y convive porque no compartía con ella ningún idioma. Pero al mismo tiempo esta sensibilidad tan particular la ha convertido en una bióloga marina de fama mundial.

Mientras nada en medio del océano rodeada por sus queridos atunes, Karen recibe una petición de ayuda de la Interpol. Un compañero de la universidad ha desaparecido y, al parecer, ella fue la destinataria de su última llamada de socorro. Karen consigue descifrar el mensaje de su amigo y dirige sus pasos hacia el Archivo Darwin, en la abadía de Westminster, donde descubre que un texto póstumo del autor de El origen de las especies ha desencadenado una fascinante intriga.

En caso de ser auténtico, ese documento revelaría los últimos asombrosos hallazgos de Darwin, y ahora la ciencia y la religión volverían a ir de la mano. Sabina Berman recupera a la protagonista de La mujer que buceó dentro del corazón del mundo para sumergirla en un thriller original y fascinante sobre la lucha por el legado de Darwin.

Sabina Berman


Nació en 1955 en la Ciudad de México. Es escritora, dramaturga, narradora, ensayista, directora de teatro y directora de cine mexicano.

Es reconocida como la dramaturga “más prolífica, original y atrevida de su generación en el idioma español”. En 1995 fue codirectora de la película Entre Pancho Villa y una mujer desnuda, con Isabelle Tardan. También escribió y coprodujo la película de Backyard, la cual representó a México en los Oscares de 2010.

Su novela La mujer que buceó en el corazón del mundo ha sido traducida a 11 idiomas y publicada en 33 países. Entre sus obras de teatro destacan Entre Pancho Villa y una mujer desnuda, Muerte súbita, Molière, Feliz nuevo siglo Doktor Freud, eXtras (adaptación), que han sido remontadas en Costa Rica, Perú, Brasil, Canadá y Estados Unidos. Escribió la película The History of Love para Alfonso Cuarón y la película Light para Alejandro González Iñarritu.


O SEA...!?!? QUÉ ES ESTO ?





lunes, 5 de mayo de 2014

UNA ESTATUA QUE PLANEA INCOMODAR

05 de Mayo 2014
Los monumentos públicos pueden verse como las bases simbólicas de la ciudad: cuando todo cambia (y siempre cambia) los próceres estarán ahí para recordarnos quienes somos y de dónde venimos, aunque nosotros ya no los recordemos a ellos. 


Un monumento es un rasgo de la identidad que puede asumirse públicamente, un acuerdo secreto entre los habitantes que nos convierte propiamente en vecinos; sin embargo, tales acuerdos implican dar por sentada cierta correspondencia política, cierto rumbo en la ideología dominante que no se ve así en la obligación de cuestionarse a sí misma, llegando a embrollos legales que hacen buenos titulares.

En el 2012 se instaló un monumento a los Diez Mandamientos justo afuera del Capitolio de EU. Un congresista pagó la controversial remodelación de su propio bolsillo, por lo que se consideró una “donación”, y por lo tanto se aprobó su instalación en propiedad pública. La cosa dio de qué hablar y luego se disolvió. 

Pero recientemente trascendió que el Templo Satánico de Oklahoma había estado reuniendo fondos a través de crowdsourcing para hacer un enorme monumento de Baphomet, el señor oscuro, una estatua digna de competir con el decálogo de Moisés (y admitida en un terreno público gracias a la misma estratagema legal) que será colocado próximamente frente a la sede de gobierno de Oklahoma, abriendo una interesante discusión sobre la libertad de culto en EU.


Unos $30 mil dólares fueron reunidos y un artista de Nueva York comisionado para hacer el diabólico molde, mismo que será vaciado en bronce, lo que según los satanistas permitirá que la pieza resista los ataques de fanáticos religiosos. 

El reportero Jonathan Smith tuvo acceso al satánico work in progress en el taller del artista: una representación sentada de Baphomet con dos niños, uno a cada lado, en actitud contemplativa y de hecho bastante conservadora, romántica incluso. En algunas tradiciones, Baphomet es el encargado de administrar los siete pecados capitales que, como sabemos, configuran toda forma de relación entre humanos. Para la alta magia, Baphomet es uno de los avatares del andrógino, el ser perfecto y puro, y es representado de pie en el arcano XV del Tarot de Marsella.

Un portavoz del Templo Satánico dice que podrían hacer estatuas como esta casi en serie, para colocarlas frente a lugares incómodos en todas las jurisdicciones, hasta que los 10 mandamientos desaparezcan de Washington. Porque un gran troll puede ser un gran patriota, los satanistas saben que la zona gris donde los 10 mandamientos descansan es el mismo que sostendrá a su ídolo de bronce.


Lo increíble del caso es que estos maestros del arte de trollear no pagan impuestos en Oklahoma, al cobijarse en la misma categoría que permite la exención fiscal de la iglesia católica. Es gracioso (y patético) que a estas alturas del siglo XXI un caso así pueda generar interés porque demuestra cuán medievales siguen siendo nuestras concepciones básicas del mundo, y con qué dificultad sostenemos en los actos los presupuestos simbólicos de un estado laico: dar el mismo trato legal a todas las creencias.