martes, 15 de junio de 2010

El cuaderno verde de José Gordon. 11 de junio

Arte y ciencia del futbol


EL CUADERNO VERDE
Por José Gordon
(11-Jun-2010).-



Los análisis de Jorge Valdano y César Luis Menotti nos enseñaron a ver la cancha de futbol como un laboratorio de circulación del balón. Velocidad, territorio, posesión del esférico, colocación, trozos de campo y ángulos que se achican conforme los jugadores se acercan a la portería, forman parte de la ecuación que hay que considerar para tratar de ganar un partido.

Esta visión del deporte tiene componentes de geometría y estética. En alguna ocasión escuché en la radio al Ojitos Meza plantear el problema del futbol más o menos en estos términos: la cancha está llena de obstáculos que impiden la fluidez del juego. Los defensas cubren el terreno para evitar que el balón del enemigo avance (en una vista aérea podríamos ver piezas sobre un rectángulo que se colocan y mueven con el propósito de no dejar circular un esférico). En este marco, Meza ve el futbol como una serie de triangulaciones rápidas, precisas y finas para que el balón fluya maliciosamente entre un mar de piernas obstaculizantes. Se trata de un problema de ingeniería de tiempos y movimientos y dibujos dinámicos para contrarrestar la presión del rival y llegar a la meta.

En una investigación publicada en la revista New Scientist, después del Mundial de futbol de Francia, Tom Reilly y Mark Williams estudiaron los movimientos de los jugadores en el terreno de juego y las zonas críticas para penetrar la defensa del rival. Encontraron así que la clave del gol no está en los tiros libres, en los tiros de esquina o en las jugadas a boca de jarro en la portería. La base del triunfo se encuentra en espacio denominado la zona 14. Esta franja se ubica en un cuadrado que colinda con la media luna, antes de llegar al área grande.

Los análisis de los partidos revelan que la acción en esta zona -a veces también denominada "El hoyo"- es la que hace la diferencia entre el éxito y el fracaso. Tom Reilly la define así: "Es el área crítica del terreno para explotar cualquier acción creativa; es la plataforma para lograr una auténtica penetración en la línea defensiva".

Para llegar a esta conclusión, Reilly comparó los esquemas de juego adoptados por equipos "ganadores" y "perdedores" en competencia. Utilizó una técnica de análisis que registró cada una de las maniobras de los jugadores en un encuentro. Con este método, estudió en el Mundial de Francia los 24 partidos jugados por los equipos semifinalistas (Holanda, Croacia, Brasil y Francia) y los doce partidos jugados por los equipos que fracasaron en su intento de pasar a la segunda ronda. Para efectos de la investigación, dividió la cancha en 18 zonas (6 de largo por 3 de ancho). Lo que encontró fue que los equipos ganadores tuvieron un promedio por partido de 25 buenos pases desde la zona 14. En contraste, los equipos perdedores sólo lograron 15 pases por juego desde "El hoyo".

Consecuentemente con lo estudiado, todos los semifinalistas tenían estrellas que realizaban penetrantes movimientos desde "El hoyo". Reilly dice que Zinedine Zidane de Francia fue probablemente el mejor exponente de este tipo de acción. Rivaldo fue el más destacado en esta zona para Brasil. Tal vez Cuauhtémoc Blanco o Giovani lo sean en México.

Otro de los rasgos identificados con el triunfo fue la capacidad de remontar la oposición con secuencias de dos o más pases rápidos siempre adelante, sin las florituras barrocas de ir a los lados o hacia atrás (¿dónde hemos visto eso?). Los semifinalistas tuvieron un promedio de 94 pases hacia delante en comparación con los 76 de los perdedores.

Los resultados de la investigación de Reilly y Williams reflejan la tendencia a la estadística, al registro minucioso de lo que sucede en la cancha. Aunque están valorados dentro de la ecuación de las zonas clave, los artistas de la cancha rompen todas las geometrías y esquemas. Hacen lo impensable. Parafraseando a Blanca Varela, la tierra entre sus pies, como una pelota, gira como nunca, prodigiosamente bella.

pepegordon@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada