sábado, 17 de julio de 2010

ECOS DEL HAY FESTIVAL, ZACATECAS: VILLORO, RUY-SÁNCHEZ, VOLPI...

SASHA SOKOL Y ALBERTO RUY-SÁNCHEZ

EN HAY FESTIVAL, ZACATECAS






CHARLAN ANDERSON Y VILLORO:




Hay Festival


Por Gerardo Romo
(17-Jul-2010). REFORMA

ZACATECAS.- El periodista Jon Lee Anderson sabe lo que son las heridas, tras su cobertura de guerras y conflictos en América Latina y Medio Oriente. De esas y otras vivencias conversó la tarde de ayer con el escritor Juan Villoro en el marco del Hay Festival.
"A Pinochet inevitablemente tuve que preguntarle sobre derechos humanos y los muertos que dejó su régimen", recordó Anderson, quien no ocultó que se siente latino por las innumerables historias que ha contado sobre este continente. Reportero en El Salvador y Honduras, se especializó en temas de guerra tras el 11-S.


"¿Cómo trabajas las preguntas?", le inquirió Villoro al periodista de The New Yorker.
"No es una estrategia como tal, es más intuitivo. Si sabes que una persona se va a cerrar tienes que encontrar la forma de atraerla", dijo.
Anderson recordó cuando hace años entrevistó en Brasil a un sicario adolescente, acusado de múltiples homicidios, que trabajaba para la mafia.
"Antes de entrevistar al chico narco de Brasil, me pidió consejos por un lío de faldas que tenía y eso me sirvió para entrar en conversación y conocerlo más como ser humano", relató.
El periodista aseguró sentir siempre miedo en las situaciones de peligro, pero ha sabido sobreponerse. "Pero uno puede errar y quedar mal, lo mismo pasa con los soldados, lo he visto con guerrilleros. Hay quienes sirven para eso y otros que no. Todo el mundo siente el miedo, pero si no logras controlarlo es mejor no ir (a una guerra), el miedo es contagioso".


El periodista nortemericano reconoció que el trabajo que más satisfecho lo ha dejado fue el perfil autobiográfico que le hizo a Gabriel García Márquez.
"Fue el trabajo más genial.
Lo vi durante siete meses, aunque en ese lapso enfermó de cáncer linfático, pero tuve que hacer un análisis profundo, pues me metí tanto a su historia que de ser un perfil se convirtió más en una biografía, incluso él (Gabo) advirtió alguna vez: 'por ahí anda un anglosajón diciendo que quiere hacer mi biografía'", recordó.


Villoro preguntó a Anderson sobre las "mentiras" de Ryszard Kapuscinski, descubiertas por su biógrafo Artur Domoslawski.
"Kapuscinski patentó despachos de información a destajo, escribió libros maravillosos pero reporteando su memoria", señaló el escritor.
A lo que Anderson agregó: "Kapu me decepcionó, pero su obra ahí queda. Si falseó información en aspectos de su vida en conversaciones con otros, al final quién no lo ha hecho".
"Hay escritores que tienen derecho a escribir sin verificadores", remató Villoro.

Anderson lamentó las muertes de periodistas mexicanos a causa de la violencia provocada por la guerra contra el crimen organizado.
"Es una situación condenable, repudiable, tienen toda mi solidaridad. El Gobierno debiera contar en el Poder Judicial con un equipo que persiga a los que matan periodistas, pero es lamentable que en América Latina los gobiernos no pongan atención a eso", señaló en entrevista posterior a la charla.
El periodista consideró que el problema de la violencia y la muerte en México es producto de la ausencia de un estado de derecho. "Sería bueno que la sociedad misma reclame, que sea un asunto de intereses muy propios. Estamos hablando de sociedades que carecen de un estado de derecho pleno y el subtexto de lo que ocurre en México es que 20 mil personas pueden morir en unos pocos años. Es curioso que no haya un fin a eso, es un reflejo de la impunidad, esto no vino de la nada", concluyó.

Cuestión de derechos

Jon Lee Anderson, autor de El dictador, los demonios y otras crónicas, consideró que los periodistas deben exigir a la autoridad respeto a sus derechos, como lo hacen otros gremios.
"Tenemos que concientizar a la opinión pública sobre lo nefastas que son las muertes (de periodistas o cualquier ciudadano). Los reporteros tienen que amarrarse bien los pantalones y exigir sus derechos y el respaldo judicial cuando reciben ataques, pero es una cuestión de reeducación en un Estado que anteriormente estaba acostumbrado a comprar a los periodistas, no a respetarlos. Esa noción de la prensa libre e independiente es muy nueva y está costando vidas".
Así lo dijo :
"Prefiero tener personajes que fuentes (...) Prefiero tener heridas abiertas que cicatrices, yo creo que lo que se guarda se vuelve tóxico después de un tiempo".
Jon Lee Anderson
Periodista


"Kapuscinski patentó despachos de información a destajo, escribió libros maravillosos pero reporteando su memoria".
Juan Villoro
Escritor



Evocan su inicio en la literatura

Por Gerardo Romo
(16-Jul-2010). REFORMA

ZACATECAS.- En una amena tertulia literaria, Javier Cercas, Sergio Ramírez y Jorge Volpi, con la interlocución de Juan Cruz, contaron su travesía por las letras, que los ha hecho combinar imaginación con realidad para saber que "otro mundo es posible".

"¿Cómo empezaron a imaginar?", fue el anzuelo que Juan Cruz lanzó a sus compañeros para iniciar con un viaje por anécdotas, recuerdos y reflexiones.

"No tengo idea, supongo que es la insatisfacción, pues si estás satisfecho con la realidad difícilmente puedes imaginar otro mundo", dijo el escritor español Javier Cercas, quien no pudo evitar mostrar su "satisfacción" por el triunfo de la "furia española" en el mundial.
"El mejor jugador del mundo es Xavi Alonso, desde que ganó España tuvimos que sacrificar la literatura".

Jorge Volpi recordó que empezó a imaginar gracias a su padre, quien le contaba historias "censuradas" en versión apta para niños de las óperas y los clásicos del siglo 19, que confesó odiar. "Empecé a hacer un prólogo de una enciclopedia de 19 tomos de la Edad Media inexistente", recordó el autor mexicano.

Y el nicaragüense Sergio Ramírez, quien reconoció que para él escribir es tan vital como el agua para el pez, señaló que antes de hacer literatura pasó por el cine, las radio novelas, de donde aprendió a imaginar personajes a partir de reconocer voces, el cine y las historietas.
"Fui operador de cine a los 12 años, como el niño de Cinema Paradiso, en Nicaragua, un pueblo pequeño, tenemos un gran peso, el de Rubén Darío", dijo quien fuera activista de la Revolución Sandinista.

Tanto Volpi como Cercas coincidieron en que su ateísmo, al que llegaron luego de una infancia en educación con los Maristas, les abrió la puerta para descubrir nuevos mundos al saberse sin certeza alguna.

"Mis padres eran sólidamente católicos, pero creo que la vocación literaria y la pérdida de la fe van de la mano, a eso me ayudó Miguel de Unamuno, me ayudó a arreglármelas para ver un mundo que no está ordenado".
Los escritores coincidieron que el periodismo y la literatura buscan, ambas, la verdad, aunque de manera distinta.
"El periodismo busca la verdad concreta y factual, el poeta busca la verdad moral, universal, ambas son complementarias", dijo Sergio Ramírez.
Juan Cruz, como enlace del encuentro de 70 minutos, cerró así: "escribo para salir de la pena", al hacer suya una frase del mítico Mario Vargas Llosa.

Los escritores bajaron del panel entre aplausos, con una rosa entre las manos y entre saludos se dirigieron al fondo del museo Rafael Coronel, donde aguardaron a sus admiradores y les autografiaron las letras de su invención en estampa de libro y creación.

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