viernes, 15 de junio de 2012

“Negro marfil de Myriam Moscona recibe el premio Harold Morton Landon 2012 que otorga la Academia de Poetas Americanos por la traducción al inglés de JEN HOFER”



LOS TRIUNFADOES:
JEN HOFER y NEGRO MARFIL

POR EXTRAORDINARIA TRADUCCIÓN DEL ESPAÑOL AL INGLÉS
de este texto de Myriam  Moscona,









LA NOTICIA: 
Premian en EU obra traducida de Moscona


Conceden el galardón instituido en 1976 por primera vez a un libro mexicano

Por Jorge Ricardo

Ciudad de México  (16 julio 2012).-   "Negro marfil" no es un oxímoron. Es un color. Más denso que el negro de humo, se obtiene incendiando los marfiles o los huesos. Myriam Moscona (DF, 1955), la poeta mexicana de origen búlgaro sefardí, tituló así un su poemario que, en su versión en inglés, ganó en Estados Unidos el Premio Harold Morton Landon al mejor libro de poesía traducido que entrega la Academy of American Poets.

Black Ivory, el título en inglés, fue traducido por Jen Hofer (San Francisco, 1971), quien ganó el premio que desde 1976 es entregado a poetas y traductores como Charles Simic por obras de César Vallejo o Luis Cernuda. Negro marfil es el primer libro mexicano galardonado.

Moscona conoció a Hofer, una poeta, intérprete y hacedora de libros artesanales, hace muchos años. "Ella vivió en México e hizo una labor muy única, sobre todo con poetas mujeres. Cuando volvió a Los Ángeles, sin decirme, empezó la traducción", dijo la mexicana por correo electrónico.

En su versión en español, Negro marfil, fue publicado por la UAM en 2000. La Universidad del Claustro de Sor Juana lo reeditó en 2006 y el año pasado en Los Ángeles la editorial Les Figues Press sacó la edición premiada ahora.

"Me dio mucha alegría por los tres tantos: por la traductora, por la editorial y por el libro", dijo Moscona, quien cree tener hasta 100 e-mails con discusiones sobre la traducción. En el acta del fallo, redactada por el poeta francés Pierre Joris, se establece que la obra "es un arreglo rizomático de poemas maravillosamente orquestado, o para citar el libro, 'un eco en sus porciones'".

La autora recordó que la obra inició en la pintura. "Yo solía llevar una especie de diario de imágenes y no tenía en mente un libro nuevo. Estaba en una típica etapa de transición y además embebida en hacer esas manchas tan atractivas para quien por primera vez juega de verdad con ellas. Tiempo después surgieron las primeras palabras del poema".

Autora de unos ocho poemarios y ganadora del Premio de Poesía Aguascalientes 1988, a Moscona le interesa experimentar con la escritura en soportes distintos al papel. "Espero nunca dejar la poesía visual", dijo.

Algunas frases del poemario que se ha publicado con las imágenes en tinta china y los collages las escribió de derecha a izquierda, como en un espejo.

Negro marfil también es su primer libro llevado al inglés. "Hay varios poetas de mi generación o de generaciones cercanas que sí están traducidos en Estados Unidos. La poesía tiene un circuito más secreto, menos ruidoso, pero en algún sentido también más constante", añadió.



Copyright © Grupo Reforma Servicio Informativo

ESTA NOTA PUEDES ENCONTRARLA EN:
http://www.reforma.com/cultura/articulo/1328984/
Fecha de publicación: 15-Jul-2012






ACERCA DE BLACK IVORY:

Poetry. Latino/Latina Studies. Bilingual Edition. 
Translated from the Spanish by Jen Hofer. 


Winner of the 2012 Harold Morton Landon Translation Award from the Academy of American Poets. "Myriam Moscona's extraordinary book," writes Francine Masiello, "is a treatise on the senses." 




NEGRO MARFIL / IVORY BLACK, Myriam Moscona's first book translated into English, is a book-length experiment in inversions: at times the text can be read from left to right or vice versa, the poems reverberate from top to bottom or the other way around, at moments the book itself can be read backwards or forwards. The visual and the textual converse acrobatically. Binaries become multiples. As any painter knows, "Ivory Black," also known as "bone char," is the name of a color: to obtain ivory black bone is burned.  Les Figues



“Estas oposiciones no son opuestas: Negro marfil”
Jen Hofer

“These opposites are not opposite: ivory black”
Jen Hofer




“Myriam Moscona's book Negro marfil is a superbly orchestrated rhizomatic array of poems or, to quote the book, 'an echo of shares.' [...] Arising from a first 'translation' into words of the author's india-ink images & collages, the book has now been impeccably translated into English as Ivory Black by Jen Hofer, who also provides an excellent essay on the book & the translation-”
Pierre Joris


  "Negro Marfil, el libro de Myriam Moscona es un arreglo rizomático de poemas maravillosamente orquestado, o para citar el libro, “un eco en sus porciones”. […] Derivado de una primera “traducción” a palabras de las imágenes en tinta china y collages de la propia autora, el libro ha sido traducido de forma impecable al inglés por Jen Hofer, quien también ofrece un excelente ensayo sobre el libro y su traducción."
Pierre Joris


*El premio Harold Morton Landon existe desde 1976, esta es la primera vez que reconoce al libro de un mexicano. Lo han recibido  poetas-traductores como W.S.Merwin o Charles Simic . Es un premio que se otorga al mejor libro de poesía traducido al inglés de cualquier idioma.


Sus lectores opinan:


Jacobo Sefamí, ensayista mexicano, University of Irvine, California.


Poema crítico: si no me equivoco, la unión de estas dos palabras contradictorias quiere decir: aquel poema que contiene su propia negación y que hace de esa negación el punto de partida del canto, a igual distancia de afirmación y negación.  La poesía, concebida por Mallarmé como la única posibilidad de identificación del lenguaje con lo absoluto, de ser el absoluto, se niega a sí misma cada vez que se realiza en un poema (ningún acto, inclusive un acto puro e hipotético: sin autor, tiempo ni lugar, abolirá el azar) —salvo si el poema es simultáneamente crítica de esa tentativa.  La negación de la negación anula el absurdo y disuelve el azar

(…)

En la tradición de Un golpe de dados de Mallarmé, la poesía concretista brasileña y Blanco de Paz, Negro marfil (2000) de Myriam Moscona, es un poema largo, hecho a base de frases (o palabras) dispuestas en la página de muy diversas maneras: versos a dos columnas, en diálogo; segmentos colocados en el centro; párrafos escritos en prosa; palabras cortadas; también se incluyen reproducciones de frases escritas a modo de graffiti sobre paredes con pintura carcomida, pero esa escritura sobre la pared es casi indescifrable porque, además de que en ocasiones es borrosa, se reproducen las imágenes en su reverso, como si se vieran a través de un espejo.  Casi como respuesta a Paz, Moscona contrapuntea el blanco con el "negro marfil", un tono del negro que se obtiene quemando un material blanco, el marfil

(…)

  Más que apuntar a la circularidad (de terminar con los versos con que se comienza), el poema de Moscona señala el reverso invertido de las cosas, como si fuera el negativo del lenguaje, la cara de signo opuesto de las palabras.  También, como si se tratara de un poema cubista, el poema se va construyendo a base de frases entrecortadas (fragmentos) que se pueden leer a saltos o en yuxtaposición, pero siempre formando una especie de collage alrededor de la posibilidad/ imposibilidad de una escritura fidedigna, clara o nítida.

(…)

Negro marfil continúa el trabajo con la letra como una muestra de contracorriente, la escritura al revés que desdice lo que se ha dicho, la fractura y las heridas que queman, forjan un palimpsesto, revelan cicatrices, desgastan el carbón con que se ha intentado grabar el lenguaje sobre paredes carcomidas.

Negro marfil logra integrar la experiencia vanguardista para buscar el efecto pulverizador de la incidencia del tiempo y la mezcla de colores y de lenguaje (la mancha) como evidencia de que la búsqueda de la analogía ha derivado en una fuga.







José (Pepe) Gordon, escritor, conductor, creador de "imaginantes", etcétera.



Buscamos respuestas, las encontramos provisionalmente ya que la respuesta vuelve a preguntar en este hermoso libro de Myriam Moscona, en donde se cruzan dibujos y palabras: cruz y grama, juego de preguntas en blanco y negro.







Soledad Bianchi, crítica chilena.

Percibo y leo Negro Marfil, como un texto marcado para el “oído memorioso”. Como para que el lenguaje –“errante alfabeto”- no se disuelva en la nada o no se congele en la página de un volumen cerrado, señales puntean el trayecto de este  extenso  poema, mas son puntos que en el ojo  se  arman –como ciertos colores, como este mismo poema en la lectura- pues no hay sentidos fijos sino mezclas, superposiciones, cruces, en Negro Marfil, este texto nada lineal, con pequeños destellos de anécdotas, con simulacros de anécdotas que, como finos hilos, podrían marcarnos un  camino particular, pero nos dejan en libertad por ser hilos diversos que se disponen y enlazan sin tirantez, sin provenir de un centro único y poderoso, exigente de una sola manera de acceder al escrito(…)




Evodio Escalante, ensayista mexicano.

La poesía podría ser el craquelado del inconsciente. En dado caso, y si se entiende esto del modo más radical, dicho craquelado no presupondría la pintura como unidad de sentido, sino que sería más bien la condición de su posibilidad. No es que la imagen pictórica acabe craquelada con el paso del tiempo, como enseña la experiencia, sino que sería más bien al revés, que hay un craquelado originario anterior a la imagen, y que propicia su surgimiento. ¿No es esto invertir de modo grosero el sentido común? Por muy paradójico que se antoje, yo diría que este es un buen comienzo para entender los alcances de lo que es hasta hoy el intento más radical de Myriam Moscona por subvertir desde sus bases mismas el trabajo poético (…)






Barbara Jacobs, escritora, publicó en La Jornada.

“Mientras intentas imaginar cómo arreglártelas en la vida diaria, la poeta, la artesana Myriam Moscona, comentarista, conferenciante, narradora de documentales, locutora, entrevistadora, conductora de noticieros culturales por televisión, ponente, traductora, columnista, ensayista, calígrafa, te cuenta con los ojos entrecerrados, pero con una dicción alerta, en palabras pronunciadas con las tonalidades tornadizas grisazuladas del pavor que provoca el laberinto, la incógnita, el asomo al misterio, que la frecuenta el sueño de creer que está soñando o es el de temer que está despierta o es el de pretender que dormida vislumbra un poema para simultáneamente confirmar que la iluminación se le ha apagado, que en el fondo del pozo que es dormir sufrió una fuga de imágenes poéticas y que la denuncia y la protesta que a gritos impotentes y desesperados emite a todo volumen oníricamente, en la realidad de acá se traducen apenas, y si acaso en gemidos sofocados y todavía más exasperantes e ineficientes.

En lo mínimo es ésta una manera sobrecargada de registrar un momento leve de veintitantos años de esporádicas citas y conversaciones con Myriam, “Mi nombre se escribe Myriam. El primer sonido ‘i’ es ‘ye’ o i griega, el segundo es ‘i’ o i latina”, ha insistido resignada, no altiva. Parecería que quienes confunden el orden de la ‘ye’ y la ‘i’ de su apelativo no supieran ni siquiera distinguir la grafía diferente en la portada de cualquiera de sus libros, en la tarjeta que la identifica ante el espectador, en el programa de una presentación, en los medios visuales e impresos en general. Aún al más bohemio de los artistas, al más desapegado, al menos vanidoso o ambicioso lo persigue el terror de la ambigüedad previa a la amenaza del desvanecimiento final; aún él tiene una identidad que con legítimo derecho lucha por precisar y por fijar previsoramente contra el olvido. A pesar de su exposición continua ante el público, de los premios y reconocimientos nacionales e internacionales que ha recibido, Myriam Moscona es discreta y hasta tímida; exploradora de la noche por su silencio más que por su oscuridad; por sus ausencias más que por sus distancias. Busca el origen y las ramificaciones de su ascendencia búlgara sefardí; busca en la historia, en los mitos, en la lengua.

Entre su bibliografía destaco La poesía mexicana, o seis poemas visuales, libro de artista y de bibliófilo, editado a mano y acompañado de una lupa, que en tinta negra sobre papel blanco liso y grueso delinea el contorno geográfico del mapa de la República, o algunas de sus zonas o puntos determinados, mediante trazos elaborados con una caligrafía diminuta y cuidadosísima de los nombres de los poetas del país; objeto ingenioso y bello; tan sugerente, que se prende a la memoria y, aunque perdedizo por su delgadez material o su sutileza metafórica, siempre se hace encontrar como una obsesión, repleta de significados por más que elusivos, inagotables. O Negro marfil, poema alternado con dibujos de la propia autora que recuerdan al mar a través del que surgen medio veladas y casi hasta la superficie las palabras que disponen las líneas que conforman los versos que nadan y se mantienen entre las olas, que se fusionan con El que nada y con Vísperas y en la coreografía conjunta que resulta, terrenal y religiosa, evitan el torrente de la espuma al cruzar la frontera desintegrara y los diluyera entre la arena humedecida de la orilla.”  



Portada de la edición  bilingüe



http://bit.ly/OSuSMe



La autora, Myriam Moscona, ha comentado:






"Negro marfil surgió de un extenso diario de imágenes que he vinculado estrechamente con el poema. Uno se alimenta del otro.

Un intercambio de lenguajes ha venido a enriquecer el campo de ambas expresiones. Mi libro de poemas, Negro-Marfil, está totalmente vinculado con el acto de pintar, con el acto de ver.

Los dibujos se apoyan en una gestualidad relacionada con la escritura. A menudo la propuesta visual de la caligrafía busca desprenderse del significado. Por ello, muchos de los textos aparecen escritos de derecha izquierda como magistralmente lo hacía Leonardo.

 Negro marfil da cuenta de esta experiencia y los dibujos son a un tiempo la causa y el efecto de una reflexión, pero antes, de un placer.


 Negro marfil tuvo en México dos ediciones (UAM, colección Pez en el agua, 2000) y Claustro de Sor Juana (2006), se publicó en 2011  en Los Ángeles por Les Figues Press,
una de las editoriales independiente más propositivas de Estados Unidos.
Se acaba de hacer público que
obtuvo en nueva York el
que otorga la
anualmente al libro mejor traducido.
En 2012,  gracias al talento de la poeta Jen Hofer, haciendo gala de magistral trabajo de traducción, recibirá este reconocimiento el próximo mes de octubre.

Obviamente el premio es para la traductora pero, claro,
se reconoce así a Negro marfil (Black Ivory).”



                                      (…)Líneas que tocan
Puntos                                              De pensamiento
           Errado alfabeto de la patria
El mundo                                         En signos
Se interna                                        Cierra el paso

Levantar la cuerda                        Azotarla
El arpa toca                                     Fibras
         Y la respuesta vuelve a preguntar



Traducción:

                                                           (…)Lines that touch
Points                                                Of thoughts
           Equivocal homeland alphabet
The world                                        In signes

Penetrates                                       Blocks the passage

To lift the string                              To whip it
The harp touches                          Fibers
            And the answer return to the question


From Negro marfil / Ivory Black by Myriam Moscona. Copyright © 2011 by Jen Hofer. Published by Les Figues Press. Reprinted with permission of the translator.





Una lectura de Jen Hofer:








Jen Hofer is a poet, translator, bookmaker, interpreter, public letter-writer, knitter and urban cyclist. Her publications include Lead & Tether (Dusie Kollektiv, 2011); Ivory Black, a translation of Negro marfil by Myriam Moscona (Les Figues Press, 2011); one (Palm Press, 2009); The Route, a collaboration with Patrick Durgin (Atelos, 2008),  sexoPUROsexoVELOZ and Septiembre, a translation from Dolores Dorantes by Dolores Dorantes (Counterpath Press and Kenning Editions, 2008); and lip wolf, a translation of Laura Solórzano’s lobo de labio (Action Books, 2007). Forthcoming work includes: "Uncovering: A Quilted Poem Made from Donated and Foraged Materials from Wendover, Utah," which will be on exhibit at the Center for Land Use Interpretation in Wendover through 2012; The Missing Link (Parrot Series, Insert Press), and translations of books by Guatemalan poet Alan Mills and Mexican poet Dolores Dorantes. In addition to teaching poetics in the MFA Writing Program, Jen teaches in the Graduate Writing Program at Otis College and in the low-residency BFA Program at Goddard College; she also works as a social justice interpreter as part of Antenna: A Language Justice Collaborative, and is a founding member of the City of Angels Ladies’ Bicycle Association, also known as The Whirly Girls.











MYRIAM MOSCONA. Born in Mexico City in 1955, of Bulgarian Sephardic descent, 
MyriamMoscona is a poet and journalist.

Moscona is the author of nine books, including Vísperas (Fondo de Cultura Económica, México, 1996), El que nada (ERA, México, 2006) and De par en par (Bonobos, México, 2009), which explores poetry beyond its traditional construction. Her book De frente y de perfil (DDF, México, 1996), features literary portraits of 75 Mexican poets, with photographs by Rogelio Cuéllar. Tela de sevoya (Random House Mondadori, 2012) is a hybrid narrative that weaves together memory and fiction; the backdrop to the book is Moscona's family language, Ladino, or Judeo-Spanish.

Her book-length sequence Ivory Black (Negro marfil), translated from the Spanish by Jen Hofer, received the 2012 Harold Morton Landon Award from the Academy of American Poets. When Negro marfil was conceived, Moscona focused on the use of visual materials (inks, pastels, graphite, and acrylics), which led her to explore visual poetry. In this domain, she is the maker of a variety of art objects and artist books, some of which are part of the Special Collections and Archives of the University of California at Irvine.

Moscona has received numerous awards, including the Premio de Poesía Aguascalientes and the Premio Nacional de Traducción de Poesía; she is a grantee of the Sistema Nacional de Creadores de Arte, and she was awarded a grant from the Guggenheim Foundation. Selections of her work have also been translated into German, Italian, French, Hebrew, Arabic, Russian, Bulgarian, Chinese and Swedish.

She currently lives in Mexico City.



NEGRO MARFIL

"De derecha a izquierda
Como escritura hebrea
El corazón hacia la orilla (la inocencia)"



Y para concluir, en el siguiente link, un texto extraordinario de LUIS DE LA PEÑA MARTÍNEZ:http://
bit.ly/NrWoDj
Revista Casa del TIEMPO


La Edición en México:
Motivo de la traducción de Hofer,  Negro Marfil,  de El pez en el agua,
oaK Editorial, en una portada elocuente:



"Como sabe cualquier pintor, marfil negro, también conocido como "char de hueso", 
es el nombre de un color maravilloso. 
Para obtener Marfil negro, el hueso es quemado y entonces todo puede suceder."




¡GRACIAS, MYRIAM, POR ESCRIBIR!


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada