lunes, 18 de abril de 2011

LA CELEBRACIÓN DE LA PASCUA ES LA CONMEMORACIÓN DE LA LIBERTAD



19.01.10 | 12:33 h. AGENCIA EFE

Una dramática "Crucifixión" pintada por el judío ruso Marc Chagall en Nueva York en 1945 bajo el impacto de las últimas noticias sobre las atrocidades cometidas por los nazis durante el Holocausto, se expuso en la galería Osborne Samuel, de Londres.


Es una obra maestra, pintada al guache, en la que dominan los tonos grisáceos y el lila y cuya existencia se desconocía hasta finales del año antepasado, cuando la adquirió en una subasta en París, con ayuda del llamado Art Fund británico, la Galería Ben Uri-Museo de Arte Judío de Londres.


"Apocalipsis en Lila, Capricho" se titula la obra en la que aparece un cristo desnudo, sin el tradicional paño de pudor y con el miembro viril pintado en negro, que mira desde la cruz con un ojo abierto a una figura agachada que aparece a sus pies con una esvástica en su brazalete y una especie de rabo.

Es una representación de Cristo que tiene algunos elementos de su "Crucifixión Amarilla", de 1943, de la que, sin embargo, diverge profundamente sobre todo por su total desnudez, algo inédito en la obra del artista ruso.

A esa desnudez hay que añadir las formas casi femeninas -anchas y redondeadas caderas- del cuerpo del Cristo, que parece querer simbolizar a las víctimas de ambos sexos del Holocausto, como se ven en las pequeñas figuras en torno al crucificado.

Para complicar aún más las cosas, según puede aún apreciarse si se examina con cuidado la imagen, Chagall había pensando en fundir la figura de Cristo con un gran gallo que había dibujado en lápiz y cuyo cuerpo coincidía casi con el de aquél.

La especialista Ziva Amishai-Maisels, de la Universidad Hebrea, de Jerusalén, explica esa extraña combinación por una de las ceremonias judías antes del día de Expiación: para expiar los pecados, los judíos sacrificaban tradicionalmente un gallo o una gallina, según el sexo de la persona.

Del mismo modo, señala la experta en un ensayo sobre el guache, los cristianos consideran la muerte de Cristo como la expiación por los pecados de la humanidad.

Aunque en otras obras Chagall ha incluido a un pollo o ha pintado una mujer con una cabeza de gallina, nunca hasta entonces había pensado en fundirla con Cristo de la forma en que pensó hacerlo en esa obra.

Otro elemento de la imagen es un reloj de pared volcado que cae por el extremo superior derecho y que podría significar en este caso el final de los tiempos, en línea con la palabra Apocalipsis, título de la pintura y que aparece escrita en caracteres cirílicos sobre el mismo.





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