domingo, 6 de noviembre de 2011

EL ESPACIO DE REGINA KALACH ATRI: UN POEMA CADA DÍA. HOY TOCA: ALEJANDRA PIZARNIK





ALEJANDRA PIZARNIK

Yo no siento que pueda decir nada de Alejandra. Hoy que la volví a leer , me quedé muda y como un tanto mutilada, triste; asombrada de tanta poesía y tanta nostalgia albergada en un sólo ser. Muchos, como ella, han elegido la muerte; Alejandra, un ser con destino trágico, fue elegida por la poesía

http://youtu.be/vQYtov94V0A La Enamorada ella, a quien la vida le dolía.

http://youtu.be/Jn9z8KxFQPg La palabra del deseo

http://youtu.be/Aic0Q6W7Ock una especie de documental sobre Alejandra que e mí me encantó y a los que pusieron sus comentarios les chocó; yo se los comparto porque creo que es bastante bueno; nunca se dirá lo suficiente ni lo adecuado sobre un poeta, de todos modos a mí me parece que no se lo deben perder.



A la espera de la oscuridad

Ese instante que no se olvida

Tan vacío devuelto por las sombras

Tan vacío rechazado por los relojes

Ese pobre instante adoptado por mi ternura

Desnudo desnudo de sangre de alas

Sin ojos para recordar angustias de antaño

Sin labios para recoger el zumo de las violencias

perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma

Ponle tus cabellos escarchados por el fuego

Abrázalo pequeña estatua de terror.

Señálale el mundo convulsionado a tus pies

A tus pies donde mueren las golondrinas

Tiritantes de pavor frente al futuro

Dile que los suspiros del mar

Humedecen las únicas palabras

Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada

Acurrucado en la cueva del destino

Sin manos para decir nunca

Sin manos para regalar mariposas

A los niños muertos.




Amantes

una flor

no lejos de la noche

mi cuerpo mudo

se abre

a la delicada urgencia del rocío

De "Los trabajos y las noches" 1965




Anillos de ceniza

A Cristina Campo

Son mis voces cantando

para que no canten ellos,

los amordazados grismente en el alba,

los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,

un rumor a lila rompiéndose.

Y hay, cuando viene el día,

una partición de sol en pequeños soles negros.

Y cuando es de noche, siempre,

una tribu de palabras mutiladas

busca asilo en mi garganta

para que no canten ellos,

los funestos, los dueños del silencio.


A Aurora y Julio Cortázar

Estos huesos brillando en la noche,

estas palabras como piedras preciosas

en la garganta viva de un pájaro petrificado,

este verde muy amado,

este lila caliente,

este corazón sólo misterioso.

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