viernes, 8 de noviembre de 2013

SE VIVEN CONDICIONES INHUMANAS EN LOS PSIQUIÁTRICOS DE MÉXICO




Los hospitales psiquiátricos del sistema público de salud de México son modernas "casas de los horrores" donde se viven experiencias muy semejantes a las de los manicomios de la época medieval.


En los 41 manicomios del país, llamados oficialmente "Clínicas de Salud Mental", 8 controladas por el gobierno central y 33 por los gobiernos locales, el sufrimiento ronda en los corredores, los pabellones y hasta en el último rincón, según un informe de la oficina del Ombusman.
En poco se diferencian del más famoso hospital psiquiátrico que ha existido en México, entre 1910 y 1968, llamado "La Castañeda", este de la capital, considerado un lugar tenebroso y de triste memoria, que llegó a albergar a 3.000 personas, el triple de su capacidad. 

Tortura, malos tratos, falta de comida, instalaciones en ruinas, poco personal (o mal capacitado), aislamiento hasta por 90 días, discriminación, humillaciones, e incluso abusos sexuales, son algunas de las anomalías que dibujan la situación de los establecimientos oficiales que actualmente operan, dice el reporte. 

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) indicó en este estudio, realizado después de enviar a sus visitadores a verificar in situ el panorama reinante en los 41 psiquiátricos, que todos tienen fallas, mayores o menores.
Hay lugares donde se aísla a los pacientes por cuatro días, aunque hubo un caso en el cual un interno permaneció hasta 90 días en esas condiciones, señaló el Informe Especial de la CNDH sobre los Hospitales Psiquiátricos, difundido esta semana. 


Además, se niega atención en algunos sitios a personas que además de tener perturbaciones mentales padecen del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). 
Otras irregularidades consisten en el racionamiento de comida, la negativa a otorgar vestido y calzado a los pacientes, las plagas de cucarachas y otros insectos en las instalaciones, la negativa a dar libros o acceso a la radio y a la televisión a los internos. Con una población total de 3.143 pacientes, los psiquiátricos mexicanos están, como las prisiones mexicanas, sobresaturados. 

El caso más grave que documenta la CNDH se registró en septiembre de 2011, cuando en el Hospital Psiquiátrico Villa Ocaranza, en la localidad de Tolcayuca, estado central de Hidalgo, una paciente fue abusada sexualmente por uno de los empleados. 

Además, se reportan ingresos "involuntarios" o forzados de pacientes y no se reporta a las autoridades sobre esta situación. 

En muchos casos no hay documentos donde se haga constar el "consentimiento" de los pacientes y sus familiares "sobre el tratamiento, la duración, los riesgos y las secuelas".
En cambio hay por lo menos dos hospitales donde para internar a una persona se le obliga a firmar un documento en el que se exime de toda responsabilidad a las autoridades de los psiquiátricos. 

Otro problema generalizado es la falta de personal especializado suficiente como psiquiatras, paidopsiquiatras, internistas, neurólogos, geriatras, odontólogos, anestesiólogos, médicos generales, psicólogos, terapistas, trabajadores sociales y enfermeros. 

En suma, según la CNDH, en tres hospitales se detectaron tortura y maltrato, en cinco no se permiten las visitas familiares, en 13 las instalaciones son inadecuadas, en seis rige una total incomunicación con el exterior y en 11 no hay personal de seguridad. 

El organismo autónomo pidió frenar los abusos, elaborar "mejores políticas públicas" en el tratamiento psiquiátrico dentro del sistema de salud, y contratar más personal y mejor capacitado. 

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