miércoles, 24 de octubre de 2012

PEPE GORDON, MACARIO, SUSANA HARP, ENTRE OTROS TALENTOS Y TALENTOSOS CONTRA LA VIOLENCIA.




Tocan rock contra violencia
Macario grabó el CD a lo largo de cuatro días en una hacienda del siglo 17 en Dolores Hidalgo, Guanajuato
Por Julieta Riveroll    REFORMA Ciudad de México  (22 octubre 2012)


No son una banda de denuncia ni tampoco activistas, pero la realidad se impuso y permeó las nueve rolas del primer disco de Macario y la explanada de la Estela de Luz, el monumento erigido por el mismo Gobierno que emprendió la guerra contra el narco con un saldo de más de 60 mil muertos, fue el escenario elegido para interpretarlo.

"Tres ejecuciones, dos secuestros y una violación...Estamos hartos de esta situación", dice la letra de Don Lucio en voz del cantante Claudio Pezzotti, acompañado en la batería por Rodrigo Vázquez, en la guitarra por Iker Moranchel y en el bajo por Federico Quintana, los cuatro integrantes del grupo de rock nacido hace cuatro años.

Pezzotti asocia el surgimiento de Macario con los atentados con granadas en Morelia la noche del 15 de septiembre de 2008 durante la ceremonia del Grito de Independencia porque no era posible guardar silencio frente a estos hechos. Vinculada desde su origen a la violencia que vive el País, la banda se pregunta si de superarse este gran problema acabará sin chamba.

"Es más sencillo voltear la cara que recordarle a la gente que estamos del carajo, que esto se ha convertido en una carnicería", dice Moranchel consciente del mensaje que quieren transmitir, un mensaje en el que también tiene cabida la esperanza, el cambio, como cuando cantan "¡Busquemos todos la solución!" o "La paz es un susurro que suena ya, pues hoy me paro de frente a la libertad".

En su primera producción discográfica, Macario hace un cover de José Pérez León, canción de Los Tigres del Norte que habla sobre un campesino de Nuevo León que arriesgó su vida por cruzar del otro lado, incluye como bonus track una bendición en zapoteco cantada por Susana Harp y en la rola titulada Línea Federal musicaliza un poema de José Gordon:

"Nunca jamás / tercamente / nunca jamás / a pesar de todo/ nunca jamás / aunque la violencia se repita / nunca jamás / en medio de la densa obscuridad / nunca jamás / porque nos negamos a la barbarie / nunca jamás / porque hay que pararnos frente a la libertad / porque el nunca jamás enfrenta al miedo con la luz de la fraternidad".

Macario grabó el CD a lo largo de cuatro días en una hacienda del siglo 17 en Dolores Hidalgo, Guanajuato, que pertenece a la familia del rockero Billy Lesser y que conserva en algunos de sus muros playeras de conciertos memorables como el que dio Led Zeppelin en los años 70.

"Fue un reto hacer el disco con techos muy altos y unos domos que acústicamente eran una pesadilla, pero tenía otros espacios muy amigables para el sonido. En la troje, sin luz y llena de guano por todos lados, grabamos las guitarras y los coros en plena madrugada. Capturamos los ambientes, por eso oyes perros y grillos", comenta el guitarrista.

El nombre de la banda proviene del título de un grabado sobre la negritud y de la película mexicana dirigida por Roberto Gavaldón en 1959, basada en la novela de Bruno Traven, donde un campesino hace un pacto con la muerte.

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