martes, 24 de junio de 2014

LA ISLA DE LAS MÁQUINAS

24 de Junio 2014
Surgiendo casi como un espejismo a las orillas del Loira, en l’Île de Nantes, aparece un mundo diferente, desconocido, el más fantástico que la imaginación pueda crear. Un espacio donde, de la mano de la sorpresa y la admiración, se vive una regresión a la niñez y se puede acceder al mundo de ensoñación que Julio Verne creó.


Esta isla fluvial se convierte en un lugar fantástico gracias a un proyecto iniciado por Pierre Orefice y François Delarozière, dos escenógrafos procedentes del mundo del espectáculo callejero. Juntos decidieron hacer realidad los sueños literarios de Verne, natural de Nantes, apoyándose en el universo de las maquinas del florentino Leonardo da Vinci. Aprovechando las antiguas naves Dubigeon y las instalaciones de los antiguos astilleros de la ciudad, en desuso desde 1987, decidieron hacer realidad esta aventura repleta de creatividad: Les Machines de l'Île.

El carrusel de los mundos marinos

Colorido, de casi 25 metros de altura y 20 de diámetro, este carrusel, que fue inaugurado hace dos años, esconde en realidad tres tiovivos que aparecen bajo una carpa roja decorada con las figuras de 16 marineros procedentes de todos los mares del mundo.


En la planta baja aparecen animales de los fondos marinos más profundos: un calamar gigante retropropulsado, un enorme cangrejo, caracolas y extrañas criaturas que giran entre algas. En el segundo nivel se invita a bucear en los abismos marinos, donde enormes peces pirata, rayas mantas, peces linternas y otros insólitos animales abisales esperan para embarcarse con ellos. Por último en el tercer y más alto nivel se llega a la superficie del mar, y aquí la cosa cambia: barcos luchando contra la tempestad, carruajes tirados por caballitos de mar, serpientes marinas expulsando humo por la nariz, medusas, cáscaras de nuez navegando a la deriva, son los vehículos que transportan al viajero por mares inexplorados.



Así, vuelta tras vuelta, este carrusel posee la capacidad de trasladarte a un cosmos de ensoñación con 35 extrañas y pasmosas criaturas, que los propios pasajeros pueden mover gracias a diversos mecanismos y poleas. Tanto divertimento ha conseguido que a este carrusel se le considere "la atracción más original del mundo" de este año, según dictó la TEA (Themed Entertainment Association) que le hizo entrega del Thea Awards correspondiente, el Oscar a la industria del entretenimiento.

El gran elefante


Este grandioso paquidermo metálico, de 12 metros de alto, 21 metros de largo y 48 toneladas de peso, aparece ante nuestra vista arrojando agua por su enorme trompa y barritando para sorpresa de todos. Su armazón de acero está cubierto por pulida madera y cuero, en su interior un motor de 450 caballos que acciona 62 elevadores, de ellos 46 hidráulicos, 6 neumáticos y 10 a gas que hacen que camine ante el asombro de adultos y niños. 


Hasta 50 personas pueden subirse a su lomo y realizar un lento paseo por los alrededores, descubriendo unas vistas sorprendentes de la isla. Esta ingeniosa máquina dio su primer paseo en el año 2007.

La galería de las máquinas


En este espacio vivo encontraremos el más imaginativo bestiario del mundo; un laboratorio donde se experimentan y crean quiméricos mecanismos de animales, plantas carnívoras, membranáceos y otros que podemos manipular mediante mandos y palancas.


Bajo una gran bóveda transparente, decorada en su interior con un exótico mundo vegetal, aparecen criaturas como la Hormiga Gigante, que avanza lentamente por la galería llevando sobre ellas cinco personas que ayudan a manipular su cabeza, mandíbulas y patas; la Gran Oruga que se desliza sinuosamente sobre una rama, controlada por un jinete, u otros grandes y pequeños seres imaginarios que, para nuestra admiración, surcan el jardín.


En el mismo espacio encontraremos una enorme Garza de ocho metros de envergadura que vuela bajo la bóveda con cuatro pasajeros para mostrar el próximo gran proyecto de la isla: El Árbol de las Garzas.

El árbol de las garzas


Esta nueva obra, que finalizará en 2019, será un gran árbol de acero recubierto de plantas originales y exóticas, con 22 ramas de más de 20 metros de largo cada una. Tendrá más de 50 metros de diámetro y 35 metros de altura y estará coronado por dos gigantescas garzas y habitado por hormigas gigantes, orugas e insectos de la Galería de las Máquinas. Como prueba del poderío de la futura atracción, en el exterior del recinto se puede caminar sobre el prototipo de una de las ramas, que da una pequeña idea de la magnitud de esta nueva obra.


Dentro de la nave principal también se puede visitar el taller de la compañía La Machine, responsable de todos estos ingenios. Desde unas terrazas en voladizo, se pueden ver los engranajes con los que se construyen estos sueños y los misteriosos seres que los habitan. Una película, de 12 minutos de duración, realizada por Dominique Deluze, explica cómo se están llevando a cabo todos los proyectos de esta fantástica isla de las máquinas.



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