lunes, 2 de junio de 2014

LA PLAYA DEL AMOR

02 de Junio 2014
Probablemente nunca has oído hablar de las Islas Marietas, cerca de la costa de Nayarit, México. A mediados del siglo XX, el uso de estas islas estaba reservado para el ejército mexicano, lo cual, combinado con la extraña belleza del lugar, ha dado lugar a un leyenda muy extraña.


Desde los años sesenta las islas dejaron de pertenecer al ejército y se convirtieron en un santuario natural que incluso está protegido por la UNESCO. El turismo fluye en estas islas, aunque necesitas un permiso especial para poder llegar a ellas y sólo pocas agencias de viajes pueden ofrecer tours por el lugar. La vida en las Marietas es un milagro de la naturaleza. Puedes ver pulpos, delfines, mantarrayas, tortugas marinas y espectaculares ballenas jorobadas que vienen a reproducirse desde Alaska.

Adicionalmente, una de estas islas alberga la llamada Playa del Amor, un sitio con una magia única capaz de hechizar a cualquiera. Se trata de una formación volcánica que parece un hueco bajo la isla que guarda la playa más encantadora del mundo. Para llegar ahí necesitas nadar por un pequeño hueco o usar un kayak. Hay muchas complicaciones para llegar ahí, desde permisos del gobierno, contratos con agencias y viajes accidentados; pero definitivamente vale la pena.

La peculiar forma de este lugar ha dado pie a la leyenda de que las Marietas eran islas en las que los militares mexicanos probaban bombas. De manera que la Playa del Amor habría nacido como la violenta acción de un explosivo. Por supuesto, se trata de una leyenda. En primer lugar, nadie sabe nada del desarrollo de bombas por parte del ejército mexicano que necesiten ser probadas en locaciones específicas. Además, si las Marietas hubieran sido escenario de muchas explosiones, la vida natural actual no habría podido desarrollarse y subsistir. Finalmente, la Playa del Amor simplemente es demasiado perfecta como para nacer de las torpes manos militares, poco acostumbradas a las sutilezas. Si no nos crees, checa esta galería:










No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada