jueves, 15 de mayo de 2014

LOS ÚLTIMOS GUARDIANES DEL PEYOTE

15 de Mayo 2014

Entre las colinas de la Sierra Madre Occidental de San Luis Potosí y Chihuahua, está Wirikuta: área semidesértica de 140,000 hectáreas, donde el pasado mítico se entrelaza con el presente a través de un ciclo ritual. Wirikuta es la tierra sagrada a la que peregrinan los huicholes (o pueblo Wixárika), el grupo indígena más antiguo en América Latina, quienes preservan un alodio cultural y cosmogónico: el dios trinario, Hikuri (el venado-peyote-maíz).

Considerado como una de las áreas desérticas más prósperas en biodiversidad del planeta, Wirikuta representa la esperanza y los deseos de esta comunidad indígena para conservar sus valores ancestrales en relación con el impacto de la vida moderna. Razón por la cual, en ella se realiza una ceremonia de iniciación a la adultez y de purificación con base en el cactus endémico, el peyote.


Wirikuta, “El corazón del mundo”, es el lugar donde los sistemas ancestrales intentan trascender más allá del escepticismo moderno y del conocimiento hodierno. Pero dentro de una pelea desigual por conseguir los beneficios de la naturaleza a través de su explotación, estos valores culturales están en peligro de extinción, pues desde 2010 este territorio está en riesgo de perder tanto su biodiversidad como su cultura.


Gracias a su asentamiento sobre área rica en minerales, algunas compañías mineras de Canadá intentan explotar estas áreas prometiendo crear miles de empleos para los habitantes de la región. Sin embargo, los habitantes de Wirikuta consideran esta situación como una amenaza al ecosistema y a su paradigma cosmogónico.


Huicholes: los últimos guardianes del peyote es un video que evidencia el conflicto de esta situación. De acuerdo con los autores, es una historia acerca de la lucha contra el gobierno mexicano, con el fin de proteger esta tierra santa.

huicholes

La película aborda el conflicto entre el pueblo Wixárika, el gobierno mexicano y las empresas trasnacionales mineras por la preservación de Wirikuta, el territorio sagrado de esta cultura milenaria. 

El área donde peregrinan para ofrendar por el equilibrio del mundo, ha sido concesionada para la actividad minera. Estos proyectos, que ofrecen trabajo a los pueblos de la zona, representan, para expertos y ambientalistas, una grave amenaza a la biodiversidad de este ecosistema único en el planeta. Una lucha desigual y polémica que abre el debate entre los valores ancestrales, la explotación de la naturaleza y el desarrollo de los pueblos.


En mayo de 2014 se estrenará Huicholes: los últimos guardianes del peyote, el documental independiente que intenta explicar un poco el debate sobre la lucha del pueblo Wixárika por salvar el territorio sagrado de Wirikuta:





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